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COMUNICADO DEL EJECUTIVO
DEL CAD-2506
DE CUBA A LA OPOSICION INTERNA
Y A LA COMUNIDAD MUNDIAL
COMITE DE AYUDA A LA DISIDENCIA
BRIGADA 2506 (CAD-2506)
Segundo Miranda
Director (por el ejecutivo)
Ivonne Martínez Fraga
Directora
Buró de Información del CAD-2506
La Nueva Cuba
Agosto 15, 2006
Cuba cumplió este lunes dos semanas bajo el gobierno provisional
de Raúl Castro, un hecho inédito en casi 48 años,
pero para los cubanos poco ha cambiado, pues la presencia abarcadora
de Fidel Castro se mantiene, ahora apuntalada con fotos de su convalecencia.
Las fotos y
mensajes publicados el domingo --80 cumpleaños de Castro--
y este lunes, sobre la visita del presidente venezolano Hugo Chávez,
son vistos por diplomáticos extranjeros en La Habana como
la bajada de telón de un ensayo general realizado
para una eventual muerte del líder cubano.
Les
permitió medir la reacción de los cubanos en la isla
y en el exilio, el comportamiento de Washington y los europeos,
e incluso de los cercanos amigos, como Chávez y los chinos,
dijo a la AFP un diplomático.
Los medios cubanos
aseguraron que prevaleció una situación normal
en la isla, aprovecharon para contraponer las explosiones de alegría
en Miami --capital del exilio-- y para agitar el peligro de una
posible agresión militar de Estados Unidos.
En Washington,
el presidente George W. Bush, y la secretaria de Estado, Condoleezza
Rice, moderaron los entusiastas pronunciamientos iniciales de portavoces
de la administración, acentuaron la autodeterminación
de los cubanos de la isla y descartaron cualquier posibilidad de
intervención armada.
Desde Caracas
y Pekín --principales aliados de Castro-- se emitieron mensajes
solidarios, los que se subrayaron con la presencia de Chávez
en La Habana, abrazando a Raúl Castro y visitando a Fidel
por tres horas. En la isla, revolucionarios y disidentes rastrearon
durante esos 14 días noticias, señales, versiones
y hasta gestos que les indicaran si Fidel Castro seguía vivo
y la situación igual
Fidel
sigue ahí
No hemos sentido el cambio, Fidel sigue ahí, enfermo
y acostado, pero ahí, y mientras el esté nada va a
cambiar, dijo a la AFP un trabajador de 73 años interrogado
sobre su percepción de los últimos 14 días
en Cuba.
En ese lapso
las autoridades apelaron a una serie de códigos mediáticos
y declaraciones de funcionarios que un cubano sintetizó así:
Está vivo, la revolución continúa.
Pero al mismo
tiempo, la maquinaria mediática cubana comenzó a realzar
la imagen de Raúl y a reafirmar que, en caso de muerte, habría
un gobierno colegiado, que, presidido por Raúl, ejecutaría
la política trazada por el Partido Comunista (PCC), único
digno heredero de Fidel.
Mire,
el único cambio que yo he visto es que los Mercedes negros
ahora son otros autos grises, dijo un joven profesor universitario
en referencia a las silenciosas caravanas presidenciales de Fidel
(Mercedes Benz negros) y de Raúl (Volga Gaz grises, de fabricación
rusa).
La ausencia
pública de los dos hermanos levantó una serie de especulaciones
e inquietudes, que trataron de ser disipadas por altos funcionarios.
Raúl no es una vedette, dijo enfático
el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón.
El general Ulises
Rosales del Toro, también miembro del Buró Político
y ministro de la industria azucarera, dijo que Raúl
antes que nada es un estratega y determinará
cuándo puede salir en público.
En su mensaje
del domingo, Fidel se encargó de evaluar públicamente
el trabajo del gobierno provisional de Raúl. El país
marcha y seguirá marchando perfectamente bien, dijo.
A mis compañeros de lucha, eterna gloria por resistir
y vencer al imperio, demostrando que un mundo mejor es posible,
añadió.
A pesar de las
muestras de serenidad y cautela con que los cubanos de la isla acogieron
las noticias en esos 14 días, la pregunta que flota en La
Habana es si la reacción será semejante el día
que realmente Fidel Castro no esté
Para exiliados cambio es inevitable
Exiliados cubanos en Miami, confrontados con las primeras fotos
de Fidel Castro en su lecho de enfermo, opinaron este lunes que
se ve tan mal como para no regresar al poder y no pierden la esperanza
en que su hermano Raúl no dure mucho al frente del gobierno.
Él
está tan mal, estimo que no regresa a las riendas del
poder, dijo Lázaro Segundo, un exiliado de 77 años,
frente a un emblemático restaurante de la Pequeña
Habana, el que hace dos semanas fue centro de festejos por el anuncio
de la enfermedad de Fidel y la transferencia del poder a su hermano.
Le tiro
un cálculo de seis meses a Raúl, sostuvo un
retirado de 78 años que no quiso identificarse. Esos
se van a fajar, se van a matar entre ellos mismos, agregó,
en referencia a militares y civiles a los que Castro encomendó
programas sensibles de su gobierno, y que según algunos exiliados
le disputarán a Raúl Castro una parcela de poder en
el régimen.
Las fotos publicadas
el domingo alimentaron más teorías conspirativas de
quienes aún creen que Castro está muerto y que son
un montaje. Cualquier cosa se puede esperar, aun pretender
que Fidel Castro sigue vivo si, de hecho, estuviese muerto,
dijo a la AFP Camila Ruiz, portavoz de la Fundación Nacional
Cubano Americana (FNCA), la más grande agrupación
del exilio cubano.
Sin embargo,
opinó que, en el peor de los casos, Fidel nunca regresará
a gobernar como antes. No importa cuántas fotografías
(...) aparezcan en los periódicos cubanos, las cosas en Cuba
nunca volverán a ser iguales, y más importante, los
cubanos lo saben, dijo.
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