Antonio M. Rivera
 
Evi Jimenez
 
 
 

JAPON ADVIERTE
QUE SI MISIL NORCOREANO
TOCA SUELO NIPON
SE CONSIDERARA COMO UN ATAQUE



Terra

España
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Máximo Tomás
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Junio 18, 2006





Los preparativos norcoreanos para lanzar un misil intercontinental desataron hoy la alarma en el este de Asia y amenazan con anegar los esfuerzos internacionales para devolver a Pyongyang a la mesa de negociaciones nucleares.

Los Gobiernos y servicios de seguridad japoneses y surcoreanos siguieron en máxima alerta todas las informaciones que sus satélites espías y los de Estados Unidos ofrecían sobre el silo de lanzamiento de misiles de Masudan-ri, en la provincia norcoreana de Hamgyong Septentrional.

Medios diplomáticos y de inteligencia de esos países habían advertido sobre la posibilidad de un inminente lanzamiento por parte de Corea del Norte de un Taepodong-2, un misil balístico sobre cuyo alcance no se ponen de acuerdo los expertos, pero que oscilaría entre los 3.500 y los 6.700 kilómetros.

El lanzamiento sería simplemente una prueba, sin blancos reales, pero su realización sería una manifestación de fuerza que daría a Corea del Norte un 'as' en las difíciles negociaciones multilaterales sobre su programa de armas nucleares.

El éxito del lanzamiento también demostraría que, en caso de dotar a esos misiles basados en los Scud soviéticos y los Nodong norcoreanos con una carga nuclear, Pyongyang podría amenazar con la devastación nuclear el propio territorio nacional de sus principales contrincantes, Japón y EEUU.

A primera hora de la mañana, los medios de prensa japoneses y surcoreanos advertían de que, según esas fuentes diplomáticas y del espionaje, Corea del Norte había completado la inyección del combustible en el misil y lo dejaba listo para ser disparado.

Las informaciones apuntaron a que el lanzamiento parecía inminente, hoy mismo o en los próximos días.

La reacción en los Ejecutivos de la zona no se hacía esperar: en Corea del Sur la agencia Yonhap indicó que los asesores en temas de seguridad del presidente, Roh Moo-hyun, permanecían reunidos en sus oficinas 'a la espera de los movimientos' de Pyongyang.

En Japón, la reacción era más contundente y partía del propio ministro de Asuntos Exteriores, Taro Aso, uno de los 'halcones' del Gobierno del primer ministro japonés, Junichiro Koizumi.

Si el misil toca suelo nipón, 'lo consideraremos un ataque', dijo Aso en una intervención televisada.

Aunque se produjera ese lanzamiento, no parece que sea intención de Corea del Norte provocar un conflicto de consecuencias impredecibles golpeando el territorio de sus contrincantes.

En 1998, Corea del Norte causó la alarma en Tokio al lanzar un misil Taepodong-1, de un alcance de 2.000 kilómetros, que sobrevoló Japón y cayó en el océano Pacífico.

La crisis desatada entonces llevó al régimen norcoreano a firmar al año siguiente una moratoria para la prueba de estas armas.

Aso recordó que una nueva prueba violaría esa moratoria y la Declaración nipón-norcoreana suscrita en 2002 por Koizumi y el líder de Corea del Norte, Kim Jong-il, y reafirmada en 2004 por los dos mandatarios.

Añadió que, si Corea del Norte lleva a cabo el lanzamiento, Japón pedirá una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU, en la que Tokio, miembro no permanente, invocará la imposición de sanciones a Pyongyang.

Esta postura es compartida por EEUU, cuyo embajador en Tokio, Thomas Schieffer, urgió anoche a Corea del Norte a que no cometa esa 'grave provocación'.

Tras reunirse de urgencia con Aso, Schieffer advirtió de que su país y Japón considerarán la opción de las sanciones económicas en caso de que Corea del Norte lance su misil.

También pidió a Corea del Norte que vuelva a las negociaciones con Corea del Sur, Japón, China, Rusia y los propios EEUU sobre su programa nuclear.

Estas conversaciones permanecen boicoteadas por Pyongyang desde noviembre y el régimen estalinista argumenta que sólo volverá al diálogo si EEUU retira sus sanciones a varias instituciones financieras relacionadas con la cúpula norcoreana y acusadas de lavado y falsificación de dinero.

Expertos citados por la prensa surcoreana indicaron hoy que la amenaza del misil intercontinental es en realidad una arriesgada apuesta de Corea del Norte en estas negociaciones.

Recordaron que el 1 de junio un portavoz norcoreano dijo que 'si EEUU mantiene su política hostil y sus presiones, Corea del Norte no tendrá otra opción que llevar a cabo la medida más fuerte para defender su soberanía y derecho a la supervivencia'.

Según Kim Sung-han, investigador del Instituto surcoreano de Asuntos Exteriores y Seguridad Nacional, 'Corea del Norte parece querer decir a EEUU que no tolerará más las sanciones financieras'.

Kim advirtió, sin embargo, de que tal paso (el lanzamiento del misil) supondría para los norcoreanos 'fallar un penalti en un partido' clave. Después, 'nadie querrá escucharles', añadió.



 

 





 

 

 











 


 


 








 

 


 




 


 

 

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