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JAPON ADVIERTE
QUE SI MISIL NORCOREANO
TOCA SUELO NIPON
SE CONSIDERARA COMO UN ATAQUE
Terra
España
Infosearch:
Máximo Tomás
Dept.
de Investigaciones
La Nueva Cuba
Junio 18, 2006
Los preparativos norcoreanos para lanzar un misil intercontinental
desataron hoy la alarma en el este de Asia y amenazan con anegar
los esfuerzos internacionales para devolver a Pyongyang a la mesa
de negociaciones nucleares.
Los Gobiernos
y servicios de seguridad japoneses y surcoreanos siguieron en máxima
alerta todas las informaciones que sus satélites espías
y los de Estados Unidos ofrecían sobre el silo de lanzamiento
de misiles de Masudan-ri, en la provincia norcoreana de Hamgyong
Septentrional.
Medios diplomáticos
y de inteligencia de esos países habían advertido
sobre la posibilidad de un inminente lanzamiento por parte de Corea
del Norte de un Taepodong-2, un misil balístico sobre cuyo
alcance no se ponen de acuerdo los expertos, pero que oscilaría
entre los 3.500 y los 6.700 kilómetros.
El lanzamiento
sería simplemente una prueba, sin blancos reales, pero su
realización sería una manifestación de fuerza
que daría a Corea del Norte un 'as' en las difíciles
negociaciones multilaterales sobre su programa de armas nucleares.
El éxito
del lanzamiento también demostraría que, en caso de
dotar a esos misiles basados en los Scud soviéticos y los
Nodong norcoreanos con una carga nuclear, Pyongyang podría
amenazar con la devastación nuclear el propio territorio
nacional de sus principales contrincantes, Japón y EEUU.
A primera hora
de la mañana, los medios de prensa japoneses y surcoreanos
advertían de que, según esas fuentes diplomáticas
y del espionaje, Corea del Norte había completado la inyección
del combustible en el misil y lo dejaba listo para ser disparado.
Las informaciones
apuntaron a que el lanzamiento parecía inminente, hoy mismo
o en los próximos días.
La reacción
en los Ejecutivos de la zona no se hacía esperar: en Corea
del Sur la agencia Yonhap indicó que los asesores en temas
de seguridad del presidente, Roh Moo-hyun, permanecían reunidos
en sus oficinas 'a la espera de los movimientos' de Pyongyang.
En Japón,
la reacción era más contundente y partía del
propio ministro de Asuntos Exteriores, Taro Aso, uno de los 'halcones'
del Gobierno del primer ministro japonés, Junichiro Koizumi.
Si el misil
toca suelo nipón, 'lo consideraremos un ataque', dijo Aso
en una intervención televisada.
Aunque se produjera
ese lanzamiento, no parece que sea intención de Corea del
Norte provocar un conflicto de consecuencias impredecibles golpeando
el territorio de sus contrincantes.
En 1998, Corea
del Norte causó la alarma en Tokio al lanzar un misil Taepodong-1,
de un alcance de 2.000 kilómetros, que sobrevoló Japón
y cayó en el océano Pacífico.
La crisis desatada
entonces llevó al régimen norcoreano a firmar al año
siguiente una moratoria para la prueba de estas armas.
Aso recordó
que una nueva prueba violaría esa moratoria y la Declaración
nipón-norcoreana suscrita en 2002 por Koizumi y el líder
de Corea del Norte, Kim Jong-il, y reafirmada en 2004 por los dos
mandatarios.
Añadió
que, si Corea del Norte lleva a cabo el lanzamiento, Japón
pedirá una reunión urgente del Consejo de Seguridad
de la ONU, en la que Tokio, miembro no permanente, invocará
la imposición de sanciones a Pyongyang.
Esta postura
es compartida por EEUU, cuyo embajador en Tokio, Thomas Schieffer,
urgió anoche a Corea del Norte a que no cometa esa 'grave
provocación'.
Tras reunirse
de urgencia con Aso, Schieffer advirtió de que su país
y Japón considerarán la opción de las sanciones
económicas en caso de que Corea del Norte lance su misil.
También
pidió a Corea del Norte que vuelva a las negociaciones con
Corea del Sur, Japón, China, Rusia y los propios EEUU sobre
su programa nuclear.
Estas conversaciones
permanecen boicoteadas por Pyongyang desde noviembre y el régimen
estalinista argumenta que sólo volverá al diálogo
si EEUU retira sus sanciones a varias instituciones financieras
relacionadas con la cúpula norcoreana y acusadas de lavado
y falsificación de dinero.
Expertos citados
por la prensa surcoreana indicaron hoy que la amenaza del misil
intercontinental es en realidad una arriesgada apuesta de Corea
del Norte en estas negociaciones.
Recordaron que
el 1 de junio un portavoz norcoreano dijo que 'si EEUU mantiene
su política hostil y sus presiones, Corea del Norte no tendrá
otra opción que llevar a cabo la medida más fuerte
para defender su soberanía y derecho a la supervivencia'.
Según
Kim Sung-han, investigador del Instituto surcoreano de Asuntos Exteriores
y Seguridad Nacional, 'Corea del Norte parece querer decir a EEUU
que no tolerará más las sanciones financieras'.
Kim advirtió,
sin embargo, de que tal paso (el lanzamiento del misil) supondría
para los norcoreanos 'fallar un penalti en un partido' clave. Después,
'nadie querrá escucharles', añadió.
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