La tiranía más antigua del planeta cumple hoy su cincuenta y un aniversario. ¡Más de medio siglo de poder absoluto y no les basta! Y con los desechos a cuesta de un país en ruina, los opresores se proponen aferrarse a toda costa a sus mezquinas prebendas en la que fuese una vez nación, pero que ellos han transformado en una plantación tercermundista. Sin embargo, la inhabilitación fulminante de su Mayoral en Jefe pareciera como prueba irrefutable de la existencia de la justicia de parte de los verdaderos poderes. Aún así sus escenógrafos se empecinan en resucitárnolos como una especie de Imám Invisible, que blande la amenaza constante de su posible retorno, mientras pervive dedicado a proveernos de sus divinas reflexiones. Exacto, al viejo déspota se le ha tranformado en la mismísima encarnación de aquel Dios aristotélico que sólo se ocupara de pensar en el pensar. Una irónica investidura para un megalomaníaco cruel, desleal y sanguinario. Más no logran convencernos. Todos sabemos que ha sido pasado por las armas del silencio. Y así privado del proyectar su siempre ubicua imagen y transmitir su incesante verbo, la infernal máquina se descompone y oxida irreversiblemente. Contra esa implacable mortalidad nada pueden los industriosos técnicos y operadores de la infraestructura virtual que es Cuba. Fidel el Apócrifo sólo es real en los laberintos escenográficos de los cubanos graduados de la stasi.
Por otra parte, los sucesores del desaparecido tirano, los generales-empresarios del raulismo, se muestran cada vez más arrogantes y poseídos de si mismos. No conciben otra vida que aquella de ser dueños, literalmente, de una finca que una vez fuera un país llamado Cuba, gozar de su usufructo, atesorar fortunas y ejercer el poder absoluto al tiempo que esquilman y roban a propios y ajenos. Ahí tenemos el ejemplo de los inversionistas extranjeros, especialmente los españoles. Saqueados de sus ganancias, chantajeados, desmoralizados, burlados y bajo el doble filo de exponerse a sufrir la expropiación sin compensación alguna de sus inversiones en la Isla. Pero se lo tienen merecido: así paga el diablo a quien bien le sirve.
Al mismo tiempo, inmersa en una endémica crisis ecónómica de su hechura, agravada por la global, la dictadura cubana enfrenta una aguda crisis de liquidez, de imposibilidad de acceso a financiamientos y préstamos y a la creciente hostilidad de las poderosas transnacionales extranjeras a las que se les han congelados sus depósitos en instituciones bancarias cubanas. En lo interno, La Habana no ha tenido otra opción que intensificar la represión, movilizar sus brigadas fascistas, purgar, encarcelar y reprimir ante la más mínima muestra de disensión entre sus filas, o de protestas, siquiera pacíficas, por parte de la disidencia y oposición.
El raulismo se enfrenta cada vez más al potencial azote del desencadenamiento de un cuasi-apocalíptico escenario, un símil en el plano social al de una "tormenta perfecta" [1]. Hablamos de una situación coyuntural que se incuba soterrada en los estratos de la sociedad cubana y que pudiese culminar en el colapso funcional de los controles poblacionales que han perpetuado al régimen. O sea un estallido social de magnitud tal que dé paso a un saturado estado de ingobernabilidad social. Hablamos de una fractura causada por la convergencia, la amplificación e interacción de un número de factores, entre ellos: 1) MegaCrisis económica interna en el contexto de la Crisis Financiera Global 2) Alta-Presión social en los estratos "haitianizados", supra-empobrecidos de la nación 3) Fractura en el seno de la nomenklatura, enajenada por un cada vez mas reducido grupúsculo de de gerontócratas sumidos en la rapacidad y atrincherados en la psicología del "bunker" 4) Enajenación de los mandos medios y bajos de las fuerzas armadas y cuerpos represivos, excluidos de la piñata y responsabilizados con el trabajo sucio de la represión 5) Los imponderables...
Los generales-empresarios lo saben y toman medidas de contigencia acerca de las cuales la opinión pública internacional debe estar prevenida. Se preparan para el posible escenario de la ingobernabilidad, de estallidos sociales de magnitud impensable y su respuesta será clara: La Guerra contra todo el pueblo. Los planes para la ejecución de un golpe represivo y letal sin precedentes contra la población cubana está en las valijas de los generales cubanos. De ahí las recientes declaraciones del Segundo Jefe del Estado Mayor General de las fuerzas armadas General de División Leonardo Andollo Valdés [2]: "comienza desde una situación de tiempo de paz", dijo a la televisión el segundo jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el general de división Leonardo Andollo. En el escenario se prevé 'el aumento de la actividad subversiva del enemigo, encaminada a provocar desorden social e ingobernabilidad, aprovechando para ello la situación que se ha creado... como consecuencia de la crisis financiera y económica de carácter mundial... se vivirá un 'periodo de crisis' explicó Andollo, al referirse a la hipotética convulsión social... En la 'situación de disturbios', el Bastión 2009 estudiará la eficiencia de los mandos al impartir órdenes y llevar a la tropa a elevar la disposición combativa...". Esos son los designos de nuestro opresores, pero la guerra contra todo el pueblo tiene que ser impedida.
Existen dos diferendos: el del actual grupo en el poder y el gobierno de los Estados Unidos de América y aquel otro más profundo y definitorio entre la dictadura y el pueblo cubano. El segundo será y deberá ser resuelto entre cubanos y por los cubanos y no puede tener resolución alguna que no sea sino el fin de la tiranía.
Los tiempos que se nos avienen son tremebundos. Los señores de La Habana le andan vendiendo a las capitales europeas y a Washington, que ellos representan la garantía de la continuidad del orden dentro de la Isla, el control de la bomba migratoria cubana, el del tráfico humano y de drogas, la utilidad de servir de mediadores -de vez en cuando- ante aquellos otros "más malos que ellos mismos". Quieren la complicidad de Europa y Estados Unidos para ellos eternizarse en el poder. Y como que Cuba se ha convertido en un sitio de interés para inversionistas, presentes y futuros, se supone que todos deben cooperar para que nada "destabilizador" ocurra.
Traman entre bastidores toda suerte de canalladas, pero los impoderables en muchas ocasiones han decidido momentos históricos de importancia. La hora de Cuba se aproxima. Que el amanecer libertario no nos tome, sino vigilantes. Debemos mantenernos alertas, solidarios y dispuestos a que no se escamoteen nuevamente las ansias de libertades de los hijos de Martí.
[1] La "Tormenta Perfecta" por antonomasia es un concepto que describe un raro fenónmeno meteorológico en que una intensa baja presión, un vigoroso frente frío y un huracán de categoría cinco colisionan en un determinado punto geográfico.
[2] Gerardo Arreola, La Habana. Corresponsal. "Bastión 2009, Los juegos de guerra de mayor envergadura en Cuba".
La Jornada, México
* Imagen. Fidel Castro. Digital Art by Azrainman
