En 2006 la editorial española Huerga y Fierro publica su libro “Nada y otros cuentos del absurdo” que se agota rápidamente en las emblemáticas Casa del Libro y la FNAC, de Madrid.
El 31 de Enero de 2007 el también poeta y periodista Orlando Fondevila y el filólogo y columnista Nicolás Águila le ofrecen un homenaje a San Francisco, al cual asisten exiliados de toda España, en la Fundación Hispano Cubana, donde el orador principal es el poeta cubano vivo más importante, excelso periodista y símbolo de la lucha por la libertad de prensa en Cuba, Raúl Rivero, quien habla de la vida, la lucha y la obra de su amigo y, entre otras muchas generosidades, dice “Creo que Julio San Francisco, en un país que ha producido en su historia más poetas desterrados que todo el continente americano, ha hecho un hallazgo que tiene que ver con el milagro de la poesía que es encontrar la voz para decir lo que sentimos todos”.
De este hecho hacen eco, entre otros medios, El Nuevo Herald, de Miami. “Soy el escritor cubano que más Premio Nóbel ha recibido. Cada vez que recibo un mensaje de un cubano de los desparramados por cualquier lugar del mundo, desde Kazajaztán, desde Israel, desde Mozambique, desde Miami, diciéndome acabo de leer su poema El desterrado y me ha gustado mucho, recibo un Nóbel de Literatura”.
Siempre escribiendo en sus noches libres, en la incomodidad de su pequeña habitación en un piso compartido y venciendo la lentitud de su viejo ordenador portátil, un IBM ThinkPad 600, terminó la novela “Nacido para triunfar, la apasionante lucha de un periodista cubano disidente”, la primera y única hasta ahora sobre la lucha de los periodistas cubanos libres por la libertad de prensa en Cuba, inédita aún, que lleva prólogo del periodista Luís María Anson.
El prestigioso académico de la Academia Española de la Lengua, entre otras valoraciones destaca “Nacido para triunfar es la novela de la lucha heroica e individual por la libertad de expresión. A mi me ha llegado al alma (…) El lenguaje de esta novela es certero, conmovedor, provocador, descarnado, electrizante, un fuego permanente de lirismo y procacidad. (…) Una novela, en fin, ésta que el lector tiene entre las manos, de alto voltaje literario, interesante, apasionada, de escritura como un fulgor y conocimiento profundo de la condición del hombre”.
El autor de El desterrado tiene pendiente un recital de su poesía, ya coordinado y que no ha podido concretar por falta de tiempo, en el paradigmático Café Gijón, de Madrid.
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