NINOSKA PEREZ CASTELLON: JUANES, ¿INGENUO?





Ninoska Pérez
El Nuevo Herald
E.U.
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Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamérica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Septiembre 9, 2009


 

 

El cantante colombiano Juanes ha sido autorizado por el régimen militar cubano a dar un concierto en la Plaza de la Revolución. Se trata de un concierto ¿apolítico?, lo que ahora llaman un ``concierto blanco'' en un país donde impera una dictadura hace ya cincuenta años. .

Juanes tuvo la gentileza de llamarme para pedir mi opinión. Me dijo que quería cantarle al pueblo; le respondí que los cubanos necesitan libertad, no conciertos. Me dijo que quería llevar la paz a Cuba; le advertí que sería utilizado por el régimen de los hermanos Castro. Por casi una hora me expuso razones cargadas de ingenuidad. Yo le repetí la letanía de crímenes contra el pueblo cubano que he escuchado una y otra vez en las voces de las víctimas y creí haberle trasmitido el dolor que llevamos todos los cubanos en el corazón.

Juanes me dijo que se había reunido con Hillary Clinton. Le recordé que cuando el otro Clinton creyó que con pasos calibrados e intercambios culturales lograría cambiar la naturaleza criminal del régimen de Fidel Castro, la respuesta fue el derribo de dos avionetas en misión humanitaria, en espacio aéreo internacional. Cuatro jóvenes fueron pulverizados por los MiGs castristas, tres de ellos ciudadanos de EEUU. yDespués de nuestra larga conversación, pensé que Juanes era un idealista, un reflejo de sus canciones.

Eso fue hasta que vi las imágenes de Juanes en una conferencia de prensa en el 2008 en Madrid, con un backdrop del ron Havana Club. Se trataba de La Vida Tour, auspiciado por la compañía cubano-francesa, la misma que le fue robada a sus dueños a nombre de una revolución. Juanes el idealista, promoviendo una compañía robada y ahora propiedad de un gobierno condenado por Naciones Unidas como violador de los derechos humanos. Juanes promoviendo una compañía propiedad de un país que figura en la lista del Departamento de Estado norteamericano de países que auspician el terrorismo. Ya Juanes no me parecía tan idealista.

Yo no creo en la neutralidad, digo lo que pienso y he aprendido que alzar la voz contra las injusticias no tendrá notas cargadas de melodías, pero sí de dignidad.

Sentí una tristeza inmensa cuando leí en el Granma que Juanes había escogido el día de la paz mundial para cantar en un país responsable de fomentar las guerrillas que han derramado tanta sangre en Colombia. Me dio más tristeza aun la falta de solidaridad de Juanes con los artistas cubanos a los que les prohíben cantar en Cuba. Amaury Gutiérrez me dijo con pesar: ``Si fuera Uribe el que le prohíbe la entrada a Juanes, yo no iría a cantar a Colombia''.

Desde Cuba, el director del concierto, el trovador oficialista Amaury Pérez Vidal, consideró desacertadas mis opiniones. Las calificó de insolentes y a mí de intolerante. Esto lo dice un trovador oficialista de un régimen cuya política cultural se define por las palabras de Fidel Castro: ``Dentro de la revolución, todo; fuera de la revolución, nada''. Cincuenta años después los cubanos no tienen acceso a la internet o a una antena parabólica. Mucho menos libertad de prensa y de expresión.

Abundan los presos políticos, y la represión es cotidiana. Pero algunos insisten que las cosas son normales y que el carácter opresivo del régimen debe ser recompensado y las relaciones normalizadas.

En el 2003 entrevisté vía telefónica a Rosa María Sevilla, una madre cubana a la que le habían fusilado su hijo de 22 años, Bárbaro Ledón Sevilla. Lo arrestaron junto a otros dos jóvenes por intentar llevarse una embarcación para escapar hacia Estados Unidos. Les celebraron un juicio relámpago y los fusilaron en la misma semana de su arresto.

Entre lágrimas, María decía no tener consuelo: ``Mi único hijito me lo mataron, nos tocaron la puerta a las tres de la madrugada para decirnos que lo habían fusilado. El mundo entero tiene que saber que esto fue un crimen. Mi hijo no mató a nadie, no hirió a nadie. Mi hijito único de mi alma me lo arrancaron de mi alma, mi hijito de 22 años. Ni el cadáver nos entregaron. Soñé que me lo traían y su papá me decía, vamos a acostarlo en la cama entre tú y yo, y dormir con él esta noche y mañana lo enterramos. Me duele el corazón, me duelen los pulmones de tanto llorar.''

Uno de los que apoyó el fusilamiento en una carta junto a otros mal llamados intelectuales fue Amaury Pérez Vidal, el director del concierto ``apolítico'' de Juanes. ¿Cómo es que yo soy la intolerante?

Directora ejecutiva del Consejo por la Libertad de Cuba.


















 





 





 

 

 

 

 











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