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ROBERTO LUQUE ESCALONA
DISECCIONES DE OFICIO
Con
sus "Disecciones de Oficio", regresa a La Nueva Cuba,
un veterano columnista nuestro.
Roberto Luque Escalona,
al igual que el Abogado de Oficio, que presta servicios a los desposeídos,
cual incisivo y profundo "forense" de las realidades de nuestro
tiempo,
en especial de los temas cubanos,
ofrece sus perspectivas, sucintas pero enjundiosas,
a los cubanos dentro de la Isla y a los desperdigados por todo el planeta
-despojados de derechos y libertades y de casi toda esperanza,
pero aún desafiantes ante la tiranía; abatidos pero no
domesticados-
en una hora tremenda y aún aciaga para las libertades en Cuba.
Por Roberto Luque
Escalona *
Columnista
Miami
Florida
E.U.
La Nueva Cuba
Mayo 17, 2009
* Cada vez se
hace más evidente: Barack Hussein Obama es el hombre que esperaban
Esteban y sus secuaces. No importan las diatribas. Estebita, el pobre,
no puede vivir sin hablar mal de alguien; toda su vida la ha pasado
de la cicuta al arsénico, siempre en pose de irreductible y
temerario. Lo cierto es que, con alguien distinto en la Casa Blanca
a un sujeto con la carga de sangre y porquería que porta Silvio
Rodríguez nunca se le hubiera ocurrido pedir visa para entrar
aquí. La pidió porque pensó que se la darían.
A raiz de esta nueva mojiganga he tenido que escuchar las estupideces
al uso acerca de este tipo y su talento y su condición de poeta
y sí, es un esbirro, pero hay que reconocerle
Lo que
van a leer sobre Silvio Rodríguez fue escrito hace tiempo.
Mi opinión no ha cambiado un ápice desde entonces:
"Nunca me gustó. Cuando cantaba acompañado solamente
por su guitarra me daba tres patadas, y me las daba porque era un
guitarrista muy deficiente. Y no aprende. Los años pasados
junto a Leo Brouwer no parecen haberle sido de provecho.
Su música mejoraba un ciento por ciento cuando pasaba por las
manos de Oriente López, director del magnífico grupo
Afrocuba; o de Hilario Durán, que también hizo arreglos
para él; o de Juan Formell y los Van-Van, que hicieron una
joyita con el son que Silvio le compuso a su pueblo natal.
Un detalle interesante en torno a sus composiciones es la ausencia
de lo que en Combinado del Este llaman "fijador". Faltaba
mucho para que Silvio naciera cuando ya estaban compuestas canciones
que hoy continúan escuchándose: Quiéreme mucho,
de Gonzalo Roig, o Aquellos ojos verdes, de Nilo Menéndez;
faltaba poco poco para que su madre lo trajese al mundo cuando Pedro
Junco compuso Nosotros; mataperreaba por las calles de San Antonio
de los Baños en los tiempos en que se escucharon por primera
vez Contigo en la distacia, de César Portilloa de la Luz, Novia
mía, de José Antonio Méndez , Inolvidable, de
Julio Gutierrez y Alma con alma, de
Juanito Márquez. Ni una de las canciones de Silvio ha logrado
igual permanencia.
Otro: las enrevesadas letras de Silvio se prestan para la parodia,
para el relajo. "Iba matando canallas con su cañón
de futuro: si una muchacha emperifollada le di ce que va "a matar
canallas", no crea que va a participar en uno de esos fusilamientos
que tanto parecen gustarle a Silvito; en realidad, va "a ligar".
En Canción urgente a Nicaragua (donde la urgencia es evidente),
el trovador comunista, después de referirse a "el espectro'e
Sandino, de Bolívar y el Che" (tres personas y un solo
espectro verdadero) y afirmar que "Andará Nicaragua /
su camino a la gloria". Concluye: "te lo dice un hermano
/ que ha sangrado contigo / Te lo dice un cubano / Te lo dice un amigo".
Silvio no ha sangrado ni con su madre, pero el pueblo toma su música,
arreglada (en todo sentido) por Formell, y canta otra cosa: "Se
jodió Nicaragua / Le cayó el comunismo / Te lo dice
un cubano / que pasó por los mismo".
Este servidor, a quien también le gustan las parodias, entró
a saco en Unicornio, la mejor composición del bardo del Ariguanabo.
"Mi unicornio azul se fue por El Mariel / Abrieron banderín
/ y se mandó a correr/ Cualquier información bien la
voy a pagar / Allá en Inmigración / no me han querido
hablar". Eso, sin remordimientos; después de todo, para
su caballo cornudo Silvio tomó los primeros compases de Variaciones
sobre un tema de Paganini, de Serguei Ragmáninov, y a Perucho
Figueredo le hizo lo mismo en La canción del pionero
o como se llame eso.
Algún día, quizás algún psicólogo
o psiquiatra nos dé una explicación de la frecuente
presencia en las letras de estas trovas de la palabra "guerra",
algo llamativo, sobre todo si se tiene en cuenta que el autor jamás
ha participado en guerra alguna.
Hablemos de Silvio como cantante. A este sujeto, uno de los más
arrogantes que haya producido la Isla de Cuba (y eso es mucho decir),
le preguntaron su opinión sobre Julio Iglesias. "Tiene
una voz no del todo desagradable", contestó. Como él
opinó sobre la voz de Julio Iglesias, yo voy a opinar sobre
la suya: parece salida de una flauta con defectos de fábrica.
Volvamos con Unicornio. "Mi unicornio azul ayer se me perdió",
dice la versión original. Esta canción, compuesta en
la época de la gran estampida de 1980, ha provocado muchas
conjeturas. Unos dicen que es el lamento por los únicos bluejeans
que el trovador tenía (su situación económica
ha mejorado desde entonces), los cuales desaparecieron de la tendedera.
Otros, que lo perdido fue una mujer amada, que respondía al
extraño nombre de Estilita: mientras Silvio gritaba consignas
e insultos en el "acto de repudio" ante la casa del compositor
Mike Porcell, Estilita, la ingrata perjura, escapaba en una lancha
por El Mariel. Y ya basta de este hijo de mala madre.
* Los segurosos han tenido éxito en sus tareas represivas sólo
por haberse desempeñado en un sistema totalitario, en el que
cualquier cretino puede ser un buen policía. Pero carecen de
imaginación. Hace tiempo les conté lo que les pasó
con Lorenzo, un tipo que intentó infiltrarse entre ellos y
al que dejaron ir sin un arañazo por no estar seguros si sus
cuentos sobre una gran conspiración en Miami eran ciertos o
no. Ahora se aparecen pintando carteles de "Lage Presidente"
en los muros del barrio de Chicharrones, en Santiago de Cuba. ¿Qué
le puede importar a la negrada de Chicharrones un blanquito con cara
de mentecato como Lage? Además, esos prietos tienen una vida
muy intensa; siempre están muy ocupados afanando. A lo mejor
ni saben quien es Lage.
* Cuba, país en el que tanto se idolatró a la juventud,
en el que jóvenes entre los 23 y los 27 años como Mella,
Guiteras, Echeverría, Frank País y Camilo Cienfuegos
fueron figuras nacionales; en el que un grupo de estudiantes eligió
al que debía ocupar la Presidencia de la República;
en el que se convirtió en gobernante un sujeto de 32 años
rodeado de hombres de la misma edad o menor; ese país, que
hizo de la imagen del Joven Idealista un objeto de adoración,
es hoy gobernado por unos ancianos. En Cuba todo termina al revés.
Razón tuvo Caruso cuando gritó aquello de ¡Mamma
mia, che paese di merda!
* Entre otras cosas, ninguna buena, la Cuba estebánica genera
delirios en quienes pretenden vivir, y viven, de emitir opiniones
sobre ella. Por ejemplo, eso de que Arnaldo Ochoa fue fusilado por
sus inclinaciones reformistas es una idea tan disparatada como la
de que se puede dirigir el narcotráfico entre Colombia y Estados
Unidos estando en Angola al mando de un ejército. Los cubanólogos
están obsesionados con las monsergas sobre reformas y aperturas,
monsergas que ellos mismos han inventado. En el socialismo no puede
haber reformas políticas. Se puede implantar un capitalismo
de corte nazi como en China, pero el poder político debe mantenerse
invariable en manos de la camarilla comunista. Gorvachov intentó
una reforma política en el más antiguo, rico, poderoso
y sólido de los estados comunistas, y sólo consiguió
destruirlo. Después de eso, ¿quién va a intentar
reformas ni aperturas?
Ochoa no respetaba a Esteban porque creía ser mejor que él,
porque se quedó sólo en una sierra venezolana y no se
rindió como hizo Esteban unos días después del
asalto al cuartel Moncada; porque desde La Habana el Coma Andante
le daba órdenes estúpidas sobre como llevar una batalla
en los quintos infiernos, un lugar remoto llamado Cuito Cuanavale
en el que el Coma nunca estuvo. En fin, aunque los cubanólogos
no lo crean, motivos sobran para despreciar a Esteban, pero de eso
a atribuirle intenciones reformistas a alguien que sólo sabía
guerrear y acumular mujeres, a un guajiro lépero que un día
afirmó que "de no haber sido revolucionario hubiese sido
mafioso"
. En fin, ¿por qué no se buscan un
trabajo honrado y dejan de vivir del cuento?
* En la última foto de Esteban, esa en que aparece junto al
hermano Leonel Fernández, Presidente de la no menos hermana
República Dominicana, el Coma tiene una expresión desolada.
Los ojos y la boca son pura tristeza. Estebita está triste.¿Que
tendrá Estebita? Ha perdido la risa y ha perdido el color.
Me refiero al color natural, no al que le ponen quienes lo maquillan.
* ¿Puede haber una razón para que un convaleciente,
por no decir un moribundo, un muerto en vida, que dos años
y medio de convalecencia no es lo que se dice vivir, se vista con
ropa deportiva? Una sola: firmó un contrato con la compañía
que la fabrica. Ya les di un lema para que Estebita lo usara, por
supuesto, cobrando: "Tengo siete vidas porque me viste Adidas".
Como siempre, no me hicieron caso; se los come la envidia que sienten
por mi talento. Ahora tengo otra idea, brillante como todas las mías.
Ya que Esteban está caminando, se hace necesario que corra
un poco. He aquí mi plan para hacerlo correr: buscar un hombre
de mediana estatura y corpulento, maquillarlo de manera conveniente
incluyendo pelo y bigote postizo. El sujeto debe esconderse tras un
árbol grande de los que abundan en el reparto Biltmore, digamos
un jagüey, en el camino que esté recorriendo el Coma.
Cuando Esteban y su escolta se acerquen a una distancia conveniente,
el hombre escondido debe abandonar su escondite y avanzar cojeando
al encuentro del Caminante en Jefe. ¡Atención! Lo de
la cojera es importante. Entonces, uno cualquiera de la escolta le
preguntará a Esteban:
- Comandante, ¿estoy viendo visiones o ese es Rolando Masferrer?
Ya verán como Esteban se olvida de lo malito que está,
imagina ser un liberal, cree encontrarse en El Perico y...
a correr.
* El Presidente Calderón, la emprende contra los pinches gringos
babosos. Dice que los americanos son tan culpables del narcotráfico
como los mexicanos por comprar la droga que éstos introducen
por la frontera. O sea, que el que se desgracia la vida consumiendo
drogas es igualmente culpable que el que se enriquece vendiéndola.
Alguien del Nuevo Herald que no firma lo que escribe comenta la desvergonzada
opinión del mandatario con un "Bravo por México".
¿Seria Tony Espetia, el subdirector? También es de allá,
de aquel lado.
¿Saben una cosa? Hace cien años, bajo la férrea
dictadura de Porfirio Díaz, México era un país
mucho mejor de lo que es ahora, más tranquilo, más habitable,
más civilizado. Don Porfirio (así lo llaman todavía
muchos mexicanos) tenía fama de matón, pero eso de cinco
mil asesinatos en un año le hubiese parecido excesivo.
* Todo parece indicar que vamos por buen camino rumbo al desastre
con Obama y los socialdemócratas del Partido del Burro. La
deuda que está fabricando no tiene paralelo, aunque la putanesca
prensa no habla de ella. Para deudas, las que dejo Bush. Como siempre,
sólo publican lo que les conviene a sus intereses. Por ejemplo,
parecían fascinados con la guerra en Irak
hasta que el
general Petraus comenzó a apabullar y arrinconar a la gentuza
yihadista, y se acabó el interés. "Esta guerra
no se puede ganar", clamaban los políticos del burro,
entre ellos Obama. Pero George Warrior Bush los tiró a cagajón
de camello, reforzó nuestras tropas y la guerra se ganó.
Porque ganada está. A los socialdemócratas no les gusta
que el ejército americano gane guerras. Bueno, pues que se
jo jo jo, dijo Santa Claus. Con una desfachatez que va en aumento,
dicen que esta crisis es una oportunidad que no se puede desaprovechar.
Cierto: una oportunidad para implantar sus marihuanazas socialistas.
Pero lo harán sólo si el pueblo americano se lo permite.
Ya la mayoría blanca anglosajona metió la pata eligiendo
a Obama. En el 2010 tendrá la oportunidad de rectificar. También
los judíos que votaron por un hombre que no se sabe hasta dónde
es musulmán, los católicos que le dieron su voto a un
partidario acérrimo del aborto, los cubanos que pudieran ser
testigos de un repugnante chanchullo con la tiranía: todos
tendrán su oportunidad de ponerle un valladar congresional
a ese demagogo, mentiroso y ególatra. Dicho sea con todo respeto.
*
Roberto Luque Escalona, ensayista, profesor, escritor y periodista opositor
cubano, autor de varias obras entre ellas el libro "Fidel y el juicio
de la Historia", fue miembro del grupo contestatario Criterio Alternativo
dentro de la Isla y sufrió arrestos y represión hasta salir al exilio.
Autor de varios libros entre ellos "Fidel:
El Juicio de la Historia" (en ediciones posteriores, incluída
una en inglés, aparece con el título original: "Los Niños
y el Tigre"). "Yo, El Mejor de Todos. Biografía no
autorizada del Che Guevara". El Profesor (novela; la edición en
francés salió con el título de "Une Maison Explosive". Bonpland
#8 (novela). "Lorenzo y El Cordero del Diablo" (novela; publicada
en Italia en edición bilingüe). Rolando Masferrer en el país
de los Mitos", (ensayo en proceso de edición sobre los mitos cubanos,
centrado en la figura de Rolando Masferrer.
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