APUNTES DE UNA PERIODISTA
LA
MOMIA Y "ALÓ, PRESIDENTE"
Por
Angélica Mora *
Analista
Texas
E.U.
La Nueva Cuba
Mayo 29, 2009
No me debía
haber preocupado por la salud de la Momia. Ahí está coleando
y dando vivas a su colega el dictador de Venezuela Hugo Chávez
Frías, más conocido como el Tuttankjamón del Caribe.
La Momia cubana
había guardado un inusitado silencio de cuatro días, pero
no pudo resistir sumarse a las calendas de cuatro dias de Hugo Chávez
Frías, su discípulo muy amado, en quien tiene puestas
todas sus complacencias. A pesar del complot que éste tramaba
en contra de las instituciones de poder de Cuba, o sea en contra de
su hermano, el nunca bien ponderado Raúl Copetín Castro.
Raúl Copetín
se ha dado cuenta que tiene que asomar al títere embalsamado
de vez en cuando, para que permanezca en la psiquis de la gente la imagen
de que aún Fidel está vivo. Y "lo hace escribir"
sus Riflexiones cuando la ocasión así lo amerita.
Raúl, a pesar de su odio por Hugo Chávez -escribiré
un próximo apunte sobre este aspecto- hoy saca a la Momia, la
desempolilla para que "se sume a la alegría" del tirano
de Venezuela, quien celebra sus diez años con el bodrio "Aló,
Presidente" en una maratón de cuatro días, en que
"tirará la Casa por la Ventana" comenzando este 28
y hasta el domingo en la noche.
La Momia tituló
su propio bodrio: 10 AÑOS ENSEÑANDO Y APRENDIENDO y hace
un revoltijo con loables palabras para destacar el trabajo de Chávez,
de aburrir a los ciudadanos venezolanos a la fuerza, en las interminables
horas de cadenas de radio y televisión de "Aló, Presidente".
La momia recalca
la importancia del programa de su discípulo:
"...el caso de Hugo Chávez es excepcional en la historia
de la política. Otros han logrado fama y celebridad a través
de la prensa escrita, radial o televisiva, pero nunca una idea revolucionaria
hizo uso de un medio de comunicación con tanta eficacia. En la
épica lucha de la Revolución Bolivariana, sin ese programa,
el imperialismo y la oligarquía, con su control casi absoluto
de los medios de comunicación masiva, sus calumnias y mentiras,
habrían destruido la Revolución en Venezuela".
Y reconoce que la
cosa ha sido larga, para los sufridos venezolanos:
"He calculado conservadoramente que en esos 10 años el presidente
de Venezuela, Hugo Chávez, ha dedicado 1 536 horas netas, es
decir las equivalentes a 64 días completos, en un programa para
informar y educar a la nación".
Como novedad la
Momia dice que su discípulo bien amado está tratando de
bajar de peso:
(¡que bien papeado que está con todo lo que devora en comidas
exóticas en los viajes y luego en francachelas en el Palacio
de Miraflores, lugar que visita de vez en cuando.) "Familiares
allegados me cuentan que está muy bien de salud, nunca lo habían
visto con más entusiasmo y vitalidad; corre 40 minutos diariamente
y ha rebajado libras de sobrepeso en un mes. Nos alegramos. Ha sido
un gran amigo en días difíciles de la Revolución.
Hemos resistido y seguiremos resistiendo firmemente. Tenemos hoy más
razones que nunca para hacerlo".
Por supuesto, que
tienen que parapetearse el uno al otro -los gobiernos de La Habana y
Miraflores dependen de esta alianza- que si nó, se les desgrana
el jojoto y se les va cortada la revolución. La Momia no dijo
nada que tienen que poner más cuidado en algunos países
de la región enviando más dinero venezolano para sostener
a los aliados. Las rojas costuras del Eje ya comenzaron a crujir.
¡Ah!, la Momia
olvidó -en medio del calor de su elogiosa reseña- recordar
otro gran triunfo de Hugo Chávez: Que se cumplen dos años
del cierre de Radio Caracas Televisión.
* Angélica
Mora, periodista chilena, analista de La Nueva Cuba. Trabajó como jefa de corresponsales
en Radio Martí. Creó y dirigió el programa "Ventana
a Cuba" en La Voz de América, VOA. Periodista en varios
medios de prensa hablada y escrita en Chile y Venezuela. En Venezuela
estuvo destacada ante el Congreso y el Palacio de Miraflores por Radio
Caracas Televisión, RCTV. Fue periodista en el Diario El Nacional
de Caracas. En Estados Unidos fue corresponsal para RCTV y el Diario
El Nacional. En 1984 recibió la condecoración Andrés
Bello otorgada por el gobierno de Venezuela.
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