* Mariela Mirabal
Espín, la sonriente sexóloga (¡Como debe saber
de sexo esa muchacha!) no comprende el dilema de su padre. Desde hace
décadas se dice y se repite que Raúl Mirabal Ruz es
homosexual. Algunos juran por su mamacita que lo es. Y bien, ¿lo
será? No lo sé ni me importa. ¿Qué más
da lo que le guste o le deje de gustar a semejante asesino? Lo importante
son sus crímenes. Pero, aunque no lo fuera, si ahora se mostrase
condescendiente con los homosexuales, la gente, siempre inclinada
a creer lo peor, diría que es un acto de solidaridad con los
de su oculta cofradía. Por otra parte, debo decir que esa Comparsa
de las Locas, como seguramente la hubiese calificado Reynaldo Arenas,
estuvo bastante ridícula, aunque Mariela se divirtió
mucho "arrollando". ¿Qué conga bailarían?
Seguramente una versión de La Chambelona.
Aé,
aé, aé la Marielona
Yo no tengo la culpita
Ni tampoco la culpona
Aé, aé, aé la Marielita
El Chino nos tira a M
Y Mariela nos visita
Y como dijo Arsenio Rodríguez: "!A gozar de una manera
espantosa!"
* Unámonos con Esteban contra la OEA. El Coma tiene razón:
es una porquería que debiera desaparecer. Por cierto, hace
días que no escribe, que no reflexiona. ¿Otra vez haciéndote
el muerto, Estebita? En una de esas te vas a morir de verdad.
* ¿Sorpresa por la conducta de Oscar Arias respecto a la tiranía?
Cómo es posible que un Premio Nobel de la Paz haga esto o aquello,
se preguntan algunos. El despiste de ciertas personas no parece tener
límites. Rigoberta Mentirachú, Adolfo Pérez Esquivel,
Yasser Arafat, Nelson Mandela, Jimmy Carter, Al Gore, ¿acaso
no están entre los premiados con el Nobel de la Paz? Mentirosos
profesionales, terroristas, amigos de Esteban, políticos fracasados
en busca de protagonismo. Arias es uno más.
* "Nadie es tan mentiroso que nunca diga la verdad", dijo
el sabio
¿Cuál sabio? Eso lo dije yo, no me acuerdo
dónde ni cuándo. Pues bien, Silvio Rodríguez,
que es un farsante, dice la verdad por una vez en su vida: en Miami
lo recibirían muy bien, lo exhibirían como un trofeo.
Es así. En la Capital del Exilio reciben con los brazos abiertos
a las ratas que abandonan el barco de la tiranía después
de haber navegado en él durante décadas con gran despliegue
de hijeputez. Jesús Díaz, Norberto Fuentes, Alcibíades
Hidalgo. Gente así.
* Ricardo Alarcón, La Cabeza, anuncia la creación de
un nuevo organismo, la Contraloría General de la Republica,
"destinado a combatir la corrupción". ¿Nuevo?
Ya existía en tiempos de Prío, hace 60 años;
se llamaba Tribunal de Cuentas. Sólo que entonces era un organismo
autónomo, cuyo director era elegido no recuerdo si por el Senado,
por la Cámara de Representantes o por los dos, de una terna
que presentaba el Presidente, que luego no podía sustituirlo.
Eso de una Contraloría controlada por los corruptos para controlar
la corrupción es una típica charranada estebánica.
* Conmovedora actitud de Bob Menendez sobre la reunificación
familiar. Está hecho todo un adalid de las familias divididas.
Pero yo, que un día le pedí apoyo para sacar a mi hijo
de Cuba, o sea, para reunificar a mi familia, y recibí como
respuesta una áspera carta en la que me remitía al congresista
que representase el distrito donde yo vivía, yo, Roberto Luque
y Escalona, con Ménéndez no voy ni a recoger centenes.
* Karen Essex es una novelista americana de mucho éxito. Hace
poco leí Los cisnes de Leonardo, novela histórica ambientada
en la Italia de finales del siglo XV. Ahí están los
Sforza de Milán, los D'Este de Mantua, los Gonzaga de Ferrara,
los sucesivos reyes franceses que tratan de dominar Italia y los reyes
borbones de Nápoles.
El que no aparece ni en los centros espirituales es el militar más
destacado de la época, el que los italianos llamaron Il Grande
Capitano, el gran capitán Gonzalo Fernández de Cordoba.
Es como ambientar una novela en Cuba a fines del siglo XIX y no mencionar
a Máximo Gómez. En La espada del Profeta, una documentada
historia de las luchas entre cristianos y musulmanes escrita por un
autor británico no se menciona la Reconquista española
ni la batalla de Lepanto. Siendo Presidente, Vil Clinton felicitó
a la comunidad italiana por Columbus Day, como si Cristóbal
Colón hubiese llegado al Nuevo Mundo navegando bajo bandera
genovesa o veneciana.
Todo esto forma parte de la manía anti-hispana, herencia de
tres siglos de guerras entre España e Inglaterra y, un poco
también, de la propaganda protestante, que presenta a Felipe
II como el Demonio del Sur, mientras glorifica a reyes tan asesinos
como los Tudor, padre e hija, Enrique VIII e Isabel I. Esa mahomía
la heredaron los americanos y bueno es, al menos, tener conciencia
de que existe.
* Los cuatro acusados de terrorismo son negros (Black), son musulmanes
(Muslims), pero en ningún momento se ha dicho que sean Black
Muslims, aunque odian a los judíos con la misma intensidad
que Louis Farrakhan, el Hitler Negro, líder de esa organización,
la más racista de América. Pues los son, casi con seguridad.
Son también ex convictos, y sabido es que las cárceles
son lugares particularmente interesantes para los activistas del islam
pagados con dinero saudita. De nada de eso se habla en el despacho
de Jim Fitzgerald, de la AP, reproducido por el Nuevo Herald. En el
despacho publicado al día siguiente ni siquiera se menciona
que esos crápulas sean musulmanes. ¡Qué periodismo
de miércoles!
Por cierto, Eric Holder, el General Attorney (o sea, el Procurador
General, no el general atornillado), que acusa a los blancos americanos
de cobardía, jamás ha dicho una palabra contra los Black
Muslims, esa secta de asesinos. ¿Saben por qué? Porque
es un cobarde, y sabe que si asesinaron a Malcolm X, uno de sus líderes,
también podrían asesinarlo a él. Cassius Clay,
alias Muhammad Alí, que admiraba a Malcolm X, nunca se atrevió
a criticar su asesinato. Como Holder, tenía miedo.
* ¡Qué manera de pelar la paciencia con lo de un estado
para los llamados palestinos! En el territorio al oeste del río
Jordán y el mar Muerto nunca, jamás, hubo un estado
árabe independiente. El reino judío de la Biblia (Saul,
David, Salomón), el reino también judío que surgió
después de la revuelta de los Macabeos (Herodes), el Reino
Latino de Jerusalem fundado por los cruzados y el moderno Estado de
Israel. Tales son los únicos estados independientes que han
existido en esa región en 2 700 años. Bajo dominio musulmán,
esa región siempre fue una provincia de este o el otro califato
o del Imperio Otomano. Nunca, insisto, existió un estado árabe
independiente, y si algún día llega a existir, servirá
para lo que ha servido la franja de Gaza: destruir lo creado por los
israelíes y bombardear a Israel.
* Desde que Norberto Fuentes, el bufón de los mellizos De la
Guardia, desapareció de de Miami, no había leído
un gracias-a la-vida-fidelista como el de Ivette Leyva en el Herald
del pasado sábado. La muchacha está molesta por "la
noción omnipresente en Miami de que la nostalgia 'políticamente
correcta' es la que se puede sentir por la Cuba previa a 1959
idea sustentada en la satanización de la Cuba castrista".
Yo viví 32 años de mi vida en esa Cuba, según
Ivette, satanizada, y, me pregunto, ¿qué podría
añorar? ¿La omnipotencia y omnipresencia del aparato
represivo, las colas, la peste, el viajar colgado de la puerta de
una guagua, los apagones, la falta de agua, la mezcla de agresividad
y cobardía, la hipocresía como sinónimo del sentido
común, las universitarias que se prostituyen, el apartheid
turístico, la chusmería convertida en emblema nacional,
la dolce vita de los mayimbes en medio de la miseria que ellos mismos
crearon, los actos de repudio, el viejo que orina a pleno sol en Carlos
III e Infanta, la mujer que hace los mismo en 25 y O, el trozo de
cornisa que se derrumba a unos pasos delante de mí cuando me
dispongo a cruzar la estrecha calle Jovellar, las consignas estúpidas,
las marchas del pueblo chivatiente?
- En Cuba todavía se puede ser feliz-le dice una muchacha al
novio cuando comienzan a descender de la solitaria cumbre del Pico
Turquino después de hacer el amor a 2 000 metros de altura;
luego aclara:- Si se está lo suficientemente lejos de casi
todo el mundo.
¿Satanización de la Cuba castrista? Delito imposible,
diría un abogado. No se puede satanizar lo que es satánico
por naturaleza. No se puede demonizar a los demonios.
Sin embargo, Ivette tiene buenos recuerdos de esa Cuba, imborrables
momentos que siempre guarda el corazón, "desde los jugos
búlgaros a los helados de naranja piña de Coppelia"
(¡Venir a hablar de jugos y helados en los Estados Unidos!);
"los piropos en la calle" (Me los imagino: "¡Blanca,
si te cojo ese
!"); "las noches largas escuchando
a Silvio Rodríguez (Tratando de dilucidar qué cosa fuera
la maza-o la masa-sin cantera y reclamando un rabo de nube que se
llevara lo feo y les dejara el querube y otras barrocas idioteces).
¿Así que los balseros alquilan muñequitos rusos?
En Cuba, niños había que, cuando aparecían en
la pantalla, se levantaban del asiento y hasta luego. En el programa
Detrás de la fachada, el personaje llamado Bernabé (Enrique
Arredondo) amenazaba a su majadero nieto con obligarlo a ver muñequitos
rusos (Por supuesto que lo suspendieron). ¿También alquilan
las series de espionaje dedicadas a glorificar asesinos como los de
la Red Avispa? Con aquellos superhombres de pacotilla encarnados por
actores abominables: René de la Cruz ("Parece una cosita
mala", decía mi suegra), Sergio Corrieri (Para quien actuar
era sinónimo de guapería; parece que en la escuela le
quitaban la merienda), Mario Balmaceda (Con su horrible dicción
de habanero virulilla: "Hay un muetto en la yebba del jaddín
de la casa vedde que está frente al pacque").¿Es
eso lo que le gusta a los balseros? Como dijo Ortega (el torero, no
el filósofo): Tié que habé gente pa' to'.
Si Ivette Leyva es capaz de añorar semejante cochambre, nunca
será feliz aquí. Por tanto, me permito sugerirle que
vuelva a su Cuba querida. Y, por favor, si está casada con
quien yo creo, que se lleve consigo a su maridito.