OCTAVO ANIVERSARIO
DE LA SOCIEDAD DE PERIODISTAS
MANUEL MARQUEZ STERLING





Por Miriam Leiva
La Habana

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Especial para
La Nueva Cuba
Nueva York
E.U.
La Nueva Cuba

Junio 1, 2009


 


– El 31 de mayo de 2001, cubanos deseosos de expresarse libremente e intercambiar ideas para contribuir al progreso de su Patria, iniciaron la Sociedad de Periodistas Manuel Márquez Sterling. Arriesgado proyecto en un país gobernado mediante la intimidación y la censura. Ricardo González Alfonso sería su Presidente, asesorado por Raúl Rivero y auxiliado por su compañera Álida Viso Bello. La integraron periodistas independientes de toda Cuba, donde florecía ese dinámico movimiento.

Una habitación en el hogar de Ricardo era la sede, que compartía con su Biblioteca Independiente Jorge Mañach. Se organizaron cuatro cursos de superación para los miembros, pero la Policía Política se apostó en las cercanías para amenazar con prisión a los matriculados y llegó a la casa para advertir a Ricardo y Raúl que estaban próximos a recogerlos a todos.

“De Cuba”, primera revista publicada por la prensa independiente dentro del país, era objetivo fundamental de la Sociedad, e impedirlo constituía la pesadilla del gobierno. El Premio de la Fundación Hispano-Cubana aportó la ayuda financiera para adquirir una computadora y materiales con el fin de elaborarla. El pequeño cuarto acogió a los redactores. Llegaban trabajos de los entusiastas periodistas, que revisaba Raúl. Objetividad, calidad y pluralidad serían las condiciones para incluirlos. Había secciones fijas, como la Económica a cargo de Oscar Espinosa Chepe y Situación Internacional por Miriam Leiva. No faltarían la poesía, los cuentos y las caricaturas.

En diciembre de 2002 estuvo terminado el primer número dirigido por Ricardo, que restara sueño a Álida y a quienes ayudaban a empalmar artesanalmente los más de 2 000 ejemplares. No faltaron muchos disgustos, como descubrir que el supuesto eficiente operador del ordenador saboteaba la obra. Hubo que trabajar sorteando la estrecha vigilancia de la Seguridad del Estado. Pero inmediatamente compañeros periodistas distribuyeron De Cuba por toda Cuba, y continuaban llegando colaboraciones para la próxima. Ya en febrero de 2003 estuvo listo el segundo número. Se logró realizar varios miles, que fueron “confiscados” por la Seguridad del Estado cuando asaltó la casa de Ricardo.

La Sociedad contaba 50 miembros y muchas personas más esperaban la admisión. No lo impidieron los agentes oficiales o infiltrados, mucho menos el sospechoso Manuel David Orrio quien desde su Federación de Periodistas procuraba denostar a la Sociedad y había anunciado que él sería el primero en editar una revista, que nunca realizó. Fue él quien hizo el Taller de Ética, utilizado como uno de los pretextos para lo que vendría después, y al que apenas logró atraer a algún miembro de la Sociedad.

Los días 18, 19 y 20 de marzo de 2003, la Policía Política realizó grandes operativos en toda Cuba a 75 periodistas, bibliotecarios, economistas y pedagogos independientes, y activistas de derechos humanos, con aparatosos cierres de calles y registros durante horas en humildes hogares para salir cargados de libros, incluida la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y constructivos escritos de esos cubanos, que llevaron al Cuartel General de la Seguridad del Estado, conocido como Villa Marista, en La Habana, sus infaustos homólogos provinciales y sucias cárceles en pueblos y ciudades. Las autoridades calcularon que la invasión a Iraq taparía la noticia internacionalmente. Pero no lo lograron.

Sus detenciones fueron rechazadas por el Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias de la ONU y ellos declarados prisioneros de conciencia por Amnistía Internacional. Los juicios sumarísimos se realizaron entre el 3 y el 6 de abril sin garantías procesales. Conocieron a sus abogados minutos antes, y las condenas llegaron hasta 28 años de cárcel. Las apelaciones fueron rechazadas en 48 horas. No se ha aceptado revisión de causa. Están hacinados con presos comunes de alta peligrosidad; no reciben asistencia médica adecuada y la mayoría tiene la salud muy quebrantada. Las celdas de castigo son lugar común.

28 son periodistas independientes, de los cuales 18 son miembros de la Sociedad de Periodistas Manuel Márquez Sterling, que en junio de 2003 recibió un reconocimiento de la Universidad de Columbia en Nueva York. Ellos han tenido el apoyo de sus familias, también perseguidas y condenadas a tortura psicológica, así como de los periodistas independientes que poco a poco se reincorporaron a pesar de la gran represión y se incrementan en toda Cuba. La solidaridad de colegas de todo el mundo ha sido fundamental para que sus durísimas condiciones de prisión y la quebrantada salud resultante sean conocidas.

Actualmente se encuentran en prisión 12 miembros de la Sociedad: Ricardo González Alfonso, su presidente, Fabio Prieto Llorente, Víctor Rolando Arroyo Carmona (actualmente en huelga de hambre), Alfredo Felipe Fuente, Adolfo Fernández Sainz, Omar Rodríguez Saludes, Julio Cesar Gálvez Rodríguez, Omar Ruíz Hernández, Pedro Argüelles Morán, Pablo Pacheco Ávila, Normando Hernández González y José Luis García Paneque.

Seis han recibido Licencia Extrapenal por serias enfermedades: Raúl Rivero Castañeda, Edel García Díaz, Pedro Pablo Álvarez Ramos (los 3 en el extranjero), Oscar Espinosa Chepe, Jorge Olivera Castillo y Carmelo Díaz Fernández (quienes pueden ser regresados a prisión, pero están escribiendo). Los otros 10 periodistas son: Juan Carlos Herrera Acosta, Iván Hernández Carrillo, Héctor Maseda Gutiérrez, José Ubaldo Izquierdo Hernández, Mijail Barzaga Lugo, Alfredo Pulido López, Miguel Galbán Gutiérrez, Alejandro González Raga*, Mario Enrique Mayo Hernández* y Manuel Vázquez Portal* (*en el extranjero).

Posteriormente han sido condenados Oscar Sánchez Madan y Santiago Duboucher. Otras detenciones se producen por períodos cortos como forma de amedrentamiento. No se descarta que ante la crisis generalizada que afronta el gobierno, renuente a ejecutar los cambios urgentes que requiere Cuba, se intensifique la represión en los próximos meses.

Los 21 periodistas independientes injustamente entre rejas, son de los pocos hombres verdaderamente libres de este archipiélago-prisión. Las ideas no se pueden impedir ni destruir.



* Miriam Leiva, periodista independiente.

 


 





 













 





 

 

 

 

 











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