El colombiano Alejandro Bernal, señalado
capo del narcotráfico detenido en Estados Unidos adonde fue extraditado el
30 de octubre, acusó al gobierno cubano de albergar en la isla a
narcotraficantes a cambio de millonarios favores en metálico, en
declaraciones divulgadas el lunes por El Nuevo Herald de Miami.
Bernal, acusado de ser uno de los mayores narcotraficantes del mundo y
haber distribuido un promedio de 30 toneladas mensuales de cocaína en
Estados Unidos y Europa a finales de los años 90, afirma asimismo que la
corrupción involucra a algunos agentes de la DEA (Agencia estadounidense
antidrogas).
Según el presunto narco, que está a la espera de juicio, "si tú quieres llegar
a Cuba y (...) vivir tranquilo, cinco millones de dólares a Fidel (Castro,
presidente cubano) y no te toca nadie".
Bernal afirma al diario que el influyente narcotraficante mexicano Amado
Carrillo Fuentes, para quien trabajó, pagó millones de dólares al gobierno de
Cuba para usar la isla como refugio de negocios. Carrillo murió en 1996.
Bernal dice que "muchos poderosos mexicanos" relacionados con el
narcotráfico "tienen su residencia en Cuba".
El señalado capo colombiano, vinculado en los 90 a los carteles de droga
mexicanos, afirma asimismo que "la DEA que entra a México recibe plata
(dinero)" de los jefes narcotraficantes.
La entrevista de Bernal a El Nuevo Herald fue concedida en julio de 2000 en
una cárcel de Bogotá con la condición, según el diario, de que por razones
de seguridad su publicación se efectuaría solamente tras la extradición a
Estados Unidos del señalado capo colombiano.
Bernal fue detenido el 13 de octubre de 1999 en Medellín (noroeste), en el
marco de la llamada "Operación milenio", que se llevó a cabo con apoyo de
la DEA, y en la que unas 30 personas fueron arrestadas.