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PLAZOS SIN GARANTIAS
Juan
González Febles
La Habana
Cubanet
Infosearch:
José F. Sánchez
Jefe de Buró
Cuba
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Mayo 13, 2008
- Raúl
Castro piensa devolver el país a los cubanos a plazos. Aunque
promete facilidades, los plazos serán largos y sin garantías.
Una verdadera ganga al estilo de los contratos en Cuba. Esos que
de forma tradicional tienen de una parte al pueblo privado de derechos,
y de la otra, a la élite gobernante. El Vaticano, la Unión
Europea y la prensa extranjera acreditada amortizan la operación
contra riesgos y eventuales complicaciones.
Lo único
claro en las promesas del mandatario es que no hay nada claro luego
de fanfarrias y clarines por medidas cosméticas que sólo
han beneficiado a menos del uno por ciento de la población.
Los cubanos
pueden hospedarse en los hoteles consagrados al turismo, pero no
con las mismas tarifas que los extranjeros. El nacional que decida
matar su capricho de sentirse atendido como un ser humano, deberá
pagar una tarifa diferente que la que paga el extranjero. Quiere
decir que en el raulato, al igual que en la rebasada etapa fidelista,
el cubano pierde y continúa discriminado. Pero existen otras
formas que ponen al descubierto la perfidia con que actuó
el gobierno de Raúl Castro.
Los empleados
del hotel capitalino Meliá Cohiba manifestaron a este reportero,
que todos los servicios en las instalaciones de esta firma están
al alcance de los cubanos. Pero esto no es exactamente así.
En la costa norte del oriente de la Isla e incluso en Varadero,
existen espacios segregados para los cubanos. Estos son reservados
exclusivamente desde el extranjero y no se cuenta para nada con
la presencia de cubanos como clientes potenciales de los mismos.
De acuerdo con
el pensamiento de los dirigentes, si los cubanos van a darse buena
vida deben pagarla mejor que los extranjeros.
Los corresponsales
extranjeros anunciaron el fin inminente de la tarjeta blanca. Si
efectivamente lo es, será con alguna trampa. Quizás
sea posible después del anunciado congreso del Partido Comunista.
Los permisos
de entrada y salida del país constituyen elementos de presión
y chantaje, usados para la represalia política dentro y fuera
de Cuba. Es a partir de estos permisos que el régimen castiga
con la separación a familias y centra su actividad de terrorismo
de estado contra las personas. Adicionalmente, son también
herramienta para practicar la usura mediante la imposición
de gabelas absurdas, tanto para los que desean regresar o para los
que desean salir del país.
Lo mismo sucede
con la esperada autorización para la venta y compra de viviendas,
o de locales y casas destinadas a estos fines. Digamos que en la
actualidad la plataforma de gobierno se basa en plazos sin garantías.
Los altos oficiales
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior
quizás reciban algunas ventajas adicionales para sofocar
el descontento que seguirá a la desilusión. Unos pesos
más en el salario y unas libras de más en la bolsa
de pacotilla mensual bastarán.
El dinero de
las cuentas fantasmas y de la reserva del Comandante se destina
a relaciones públicas en el mundo. Como anunció el
ausente Fidel Castro, "se juega con la burguesía internacional"
y con la ingenuidad y la traición de esos que catalogan como
enemigos de clase internos y externos.
A fin de cuentas,
el gobierno se ha sostenido frente a los cambios de humor del Comandante
a lo largo de los últimos casi cincuenta años. Esto
es algo más que un mérito y no fue fácil. Aporta
una vaga idea sobre la combinación imprecisa de oportunismo,
lealtad, servilismo, miedo y falta de escrúpulos que los
mantuvo unidos durante tanto tiempo.
Sólo
queda esperar que la oposición sea sabia, valiente y virtuosa.
Que encuentre el camino para orientar al pueblo de Cuba para que
inicie la definitiva huida hacia delante. Que no tomen migajas y
exijan libertad.
En las vísperas
del anterior congreso del Partido Comunista, a finales de los años
90 del pasado siglo, un grupo esclarecido de cubanos patriotas redactó
un documento que conserva una singular actualidad. Me refiero a
La Patria es de todos.
Como entonces,
hoy estamos en la dilatada víspera del congreso. Está
garantizada una nueva y larga temporada de totalitarismo y amenazas
de pena de muerte si vuelven a entrar en pánico los que gobiernan.
* Periodista
independiente cubano.
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