AMENAZADORES ASPECTOS EN CUBA
El Juicio y la Condena de los Editores de la Voz del Pueblo
-Sentenciados a Morir en el Garrote–
Puntos de Vista del Capitán General
en relación a la Estrella Solitaria, etc.
New York Herald
Septiembre 21, 1852, página 2
Nuestra Correspondencia De Cuba
La Habana, Septiembre 14, 1852
DelaCova
Traducción:
Roberto A. Solera
La Nueva Cuba
Septiembre 28, 2003
Juicios
y Condenas de los Editores de la Voz del Pueblo; Tres a Morir
en el Garrote-Pérdida Total de la Fragata de Vapor española Pizarro-El
Mulato Johnston, el Informante Público - Los Estragos del Cólera,
etc., etc.
Una corte marcial presidida por el Brigadier Velasco, fue llevada
a cabo ayer en la Cárcel Real, y dictó sentencia contra los prisioneros
Eduardo Facciolo, Juan Anastasio Romero, Antonio Bellido Luna,
Florentino Torres, Juan Antonio Granados, Félix María Casard,
Antonio Palmer, el abogado Ramón Palma, Antonio Rubio, Ladislaz
Urquizo, e Idelfonso Estrada y Zenea, denunciados por el mulato
Johnston como autores, impresores, y cómplices en la publicación
del periódico subversivo clandestino La Voz del Pueblo. La condena
(entiendo que a muerte,) fue también dictada contra Juan Bellido
Luna y Andrés Ferrer, los que tuvieron la suerte de escapar a
los Estados Unidos, pero que son invitados a volver a aquí (como
lo verá en la proclamación oficial) para que se les apliquen las
condenas. El primero de la lista, Eduardo Facciolo, natural de
esta isla, será agarrotado en el transcurso de un día o dos.
Don Antonio Bellido Luna pronunció un elocuente discurso en su
propia defensa, pero era tan grande la concurrencia de Catalanes
y Españoles que colmaban en redondo el salón del juicio, que ninguna
persona respetable pudo situarse donde pudiera oír lo que se decía.
Parece, sin embargo, que el Sr. Luna fue arrestado ya que una
copia de La Voz del Pueblo fue descubierta entre sus ropas, lo
cual fue suficiente, en opinión de sus jueces, ¡para declararlo
culpable de traición a Su Majestad la Reina de España! Pero ya
que estas decisiones son algo curiosas, recíbanlas por favor en
el original en español, y entonces podrán llegar a sus propias
conclusiones sobre las sentencias que fueron pronunciadas contra
algunos de esos individuos, declarados culpables con las pruebas,
que casi podría parecer imposible si hubieran sido admitidas contra
ellos en cualquier corte de justicia.
Los condenados a cadenas en Ceuta, según el recuento del Comandante
Schlessinger de ese establecimiento penal, mejor hubieran sufrido
la suerte del pobre Facciolo.
Facciolo fue condenado a muerte, y otros a cadenas, en Ceuta,
mediante la delación del informante Johnston; y, considerando
el caracter vengativo atribuido generalmente a la raza española,
es algo curioso observar con que impunidad ese hombre se pasea
por la ciudad.
http://www.rose-hulman.edu/~delacova/filibusters/voice.htm