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PROHIBIDO
OLVIDAR
Por Angélica Mora Analista Especial para La Nueva Cuba Nueva
York E.U. La Nueva Cuba
Junio 15, 2008
Angélica,
nunca te olvides, que está prohibido olvidar.
Con esa sentencia me despidió el doctor Armando Lago a finales
de 1991, luego de una entrevista que le hice en Radio Martí
para el programa LA SEMANA EN UNA HORA.
No me pude olvidar
y a pesar de los años, aun recuerdo que me impactó
vivamente lo que reveló sobre el régimen castrista
y su empleo de descargas eléctricas,electroshock,
en los presos políticos para tratar de dominarlos.
El doctor Lago
recién había publicado el libro Las Políticas
de Psiquiatría en la Cuba Revolucionaria, escrito junto
con el académico Charles Brown, que detallaba los abusos
en el empleo del confinamiento y tratamiento psiquiátrico
contra la disidencia interna en la Isla.
Desde el momento
mismo en que se inició la Revolución cubana los hospitales,
al igual que el resto de las instituciones nacionales y extranjeras,
fueron nacionalizadas y los psiquiatras se transformaron en empleados
del Estado.
Cuba copió
a la Unión Soviética los métodos siguiendo
la doctrina marxista leninista y al igual que su mentor, comenzó
a aplicar la psiquiatría para dominar los focos rebeldes
integrados por los opositores al régimen.
Todas las atrocidades
cometidas bajo el nombre de la Revolución algún día
serán conocidas en su plenitud.
Traspasar la cortina de lo que realmente ocurre en Cuba es una tarea
de abnegados cubanos, como el doctor Lagos, que entregó años
de su vida a recopilar ésta y otras torturas a que fueron
sometidos los disidentes por su manera de pensar y que recopiló
en "Archivo Cuba". Además de manuscritos como Cuba:
El costo Humano de la Revolución Socialista.
"Archivo
Cuba" recopila 15,000 nombres, que incluyen los fusilados,
los ahorcados, los que fallecieron en las cárceles cubanas,
en combate o al escapar de la isla en balsa, los desaparecidos y
los estadounidenses que pelearon contra el régimen de Cuba.
En el libro
sobre la Psiquiatría en Cuba el doctor Lagos investigó
27 casos concretos, pero reconoció que existían decenas
más que no habían podido ser corroborados.
Con su espíritu
investigador el economista y luchador por los derechos humanos imponía
siempre la verdad rigurosa.
Con gran honestidad reconoció que quizás un paciente
pudiera haber estado afectado de problemas psiquiátricos
antes de ser detenido, pero hizo la salvedad de que la mayoría
quedó con serias secuelas debido a los tratamientos.
El estudio,
publicado bajo los auspicios de "Human Rights" y "Freedom
House" y la cooperación de numerosos individuos identificados
por su lucha en pro de los derechos humanos, muestra como la psiquiatría
es mal usada en Cuba por razones políticas.
Detalla también el empleo indiscriminado de drogas psicotrópicas
y terapia de electroshock en los pacientes ingresados, entre otros,
en el hospital psiquiátrico de La Habana, conocido como Mazorra.
En la mayoría
de los casos de disidentes las terapias no eran aplicadas
por doctores sino agentes de la Seguridad del Estado, lo que motivó
en 1963 la protesta del doctor Julio Feijóo por usurpación
del procedimiento de dianósticos.
El común
denominador de los 27 casos investigados por el doctor Lagos era
el resultado de convicciones políticas.
La edad no era objeto de consideración y fueron recluidos
como pacientes psiquiátricos, jóvenes menores de edad.
Tampoco era motivo de preocupación las ocupaciones o el grado
intelectual del detenido.
Solo era válida su rebelión contra el sistema imperante.
(Incluso recuerdo
un caso de aquellos años -y que lo comenté en esa
oportunidad con el doctor Lagos- de un joven que asistía
a una pelea de boxeo...de pronto se paró en medio del espectáculo
y comentó a gritar Muera Fidel...muera Fidel....
El joven fue sacado rápidamente por los guardias y la seguridad
que se encontraba en el lugar y a pesar de los comentarios que duraron
varios días, nunca más se supo de lo que ocurrió
con ese joven).
DEUDA
El compromiso
con el doctor Armando Lago es muy grande y es lo único que
me motiva a escribir esta crónica.
Es una deuda que tenemos con un hombre, que pese a haber terminado
sus días en una silla de ruedas, tuvo el valor y la dedicación
de seguir cooperando en la denuncia de las atrocidades del régimen
que gobierna la Isla.
Angélica
Mora, analista de La Nueva Cuba. Trabajó como jefa de corresponsales
en Radio Martí. Creó y dirigió el programa "Ventana
a Cuba" en La Voz de América, VOA. Periodista en varios medios
de prensa hablada y escrita en Chile y Venezuela. En Venezuela estuvo
destacada ante el Congreso y el Palacio de Miraflores por Radio Caracas Televisión,
RCTV. Fue periodista en el Diario El Nacional de Caracas. En Estados
Unidos fue corresponsal para RCTV y el Diario El Nacional. En 1984 recibió
la condecoración Andrés Bello otorgada por el gobierno de Venezuela.
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