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EL
SAPEO,
COMO LEY DE LA REPÚBLICA
Por Angélica Mora Analista Especial para La Nueva Cuba Nueva
York E.U. La Nueva Cuba
Junio 6, 2008
Se ha insistido
desde el principio que Hugo Chávez ha
querido hacer de Venezuela la copia infeliz de Cuba.
Su propósito es fijo, como mula de molino ha dado
vueltas y vueltas a la noria, para lograr su
objetivo...no tener escollos en el camino hacia la
dictadura total y de por vida.
Al gobernante
venezolano no le importa el pueblo e
ignora olímpicamente los resultados de la consulta
nacional realizada a finales del año pasado que le
negó el derecho a realizar cambios en la Carta Magna
de Venezuela.
No le importa y persiste, con esa porfía tan suya, en
enfilar la proa hacia un destino común con la isla de
Cuba, sometida al capricho de la dictadura cerrada de
los hermanos Castro & compañía, por casi medio
siglo.
Hoy, Hugo Chávez Frías, para agregar el eslabón
definitivo de la unión, fraguó sin asco, el golpe
de
la nueva ley de Inteligencia venezolana basada en casi
todos los capítulos en el modelo cubano.
Chávez
sabía que necesitaba la mágica fórmula del
régimen de La Habana en lo policial, para concretar
sus propósitos de convertirse en un completo
autócrata.
Ya nada se lo va a impedir. Las escasas voces de la
disidencia venezolana van a ser ahogadas, como las
cubanas, en las mazmorras que nada tendrán que
envidiar a las de la Isla.
La nueva ley
sancionará a los venezolanos que se
nieguen a cooperar como informantes, chivatos,
soplones o "sapos", de las agencias de inteligencia,
con largas condenas de cárcel.
LA MOVIDA
La grave "movida"
de Hugo Chávez para aplastar la
oposición venezolana se produjo "entre gallos y
medianoche".
La propia ex esposa de Hugo Chávez, Marisabel
Rodríguez, había denunciado que el mandatario estaba
"colando entre gallos y medianoche" la reforma, que
fue desestimada por los ciudadanos en las urnas el
pasado 2 de diciembre.
Un e mail enviado desde Caracas por mi amigo Marcos
sentencia, con esa socarronería tan propia de los
venezolano, que el aviso de Marisabel Rodríguez llegó
demasiado atrasado:
Marcos escribe escuetamente sobre la denuncia de la ex
Primera Dama venezolana:
"Piaste demasiado tarde, pajarito".
PALO E YUCA
Chávez, con su mejor cara de palo, insiste que la ley
ayudará a las autoridades a detectar y neutralizar
amenazas a la seguridad nacional, incluido cualquier
intento de asesinato o conspiración para derrocarlo.
El gobernante
venezolano ha negado que la ley viole
las libertades civiles y dice que, por el contrario,
está hecha con miras a contemplar "un marco de un gran
respeto a los derechos humanos".
Chávez precisó que la ordenanza de los servicios de
espionaje de Venezuela tiene como propósito frustrar
los esfuerzos de Washington por recoger información
sobre su gobierno y emplearla en atacar su régimen.
Los grupos de
defensa de los derechos humanos están en
alerta y denuncian que la ley -entre otros acápites-
viola el derecho de los detenidos a tener un proceso
legal, en conformidad con la jurisprudencia.
La ordenanza obliga "al chivateo" y a la denuncia de
un ciudadano a otro, y crea y copia, en la práctica,
los Comités de Defensa de la Revolución de cada cuadra
como en Cuba e inyecta más vida a las incipientes
Brigadas de Acción Rápida que ya existen en Venezuela,
para atacar a los venezolanos que se nieguen a
cooperar con los organismos de inteligencia.
Las condenas a los que se niegan a ser chivatos
pueden ser de hasta seis años de cárcel.
NEGRO FUTURO
La oscura nube
que se cierne sobre Venezuela alcanza a
todos, pero afectará de preferencia a los periodistas.
Chávez
busca silenciar a los medios de prensa con un
rigor aun mayor que el aplicado a Radio Caracas
Televisión.
Quiere pulverizar a periodistas, políticos y
activistas de los derechos humanos y todo el que lo
critique.
La situación es tan grave que permite que las
autoridades que consideren como confidencial o secreta
las informaciones que publican periodistas y políticos
puedan aplicarles a estos "sanciones y
responsabilidades civiles, penales y administrativas".
CALCOS
Aunque el régimen
intenta aplicar un patrón similar al
G-2 y a los Comités de Defensa de la Revolución que
existen en Cuba como el espionaje social, tambien ha
añadido ordenanzas copiadas a la GESTAPO y STASI de
Alemania, la KGB de la Ex Unión Soviética o el sistema
policial tenía el general Augusto Pinochet en Chile.
ATENCION
Las nuevas fuerzas de seguridad de Venezuela podrán
recolectar evidencias a través de todos los medios
electrónicos de vigilancia, como grabación de llamadas
telefónicas, e mails y otros mensajes por internet,
sin necesidad de contar con la orden de un juez.
También el régimen, a través de los nuevos
organismos
represivos, podrá retener las pruebas que quiera que
hayan sido solicitadas por los abogados defensores...
si considera que lo hace "para proteger la seguridad
nacional".
Esa será la fórmula para aplicar todo tipo de
arbitrariedades, al igual que lo viene haciendo desde
hace casi 50 años el régimen de La Habana.
Chávez negó que la ley viole las libertades civiles.
Por el contrario, aclara que según él, está
integrada
en "un marco de un gran respeto a los derechos
humanos".
El gobernante venezolano reiteró el domingo pasado
que la ley ayudará a evitar rebeliones militares
similares al golpe de abril de 2002 que lo desalojó
brevemente del poder.
LEGALIZACION
Por su parte,el
ministro del Interior de Venezuela,
Ramón Rodríguez Chacín, ha reiterado, impertubable,
lo
importante que es que los venezolanos se conviertan en
chivatos del estado:
"Estamos -dijo- hablando de la responsabilidad que
tenemos todos los venezolanos con la seguridad del
Estado y la resolución de cualquier crimen".
Para justificar la delación agregó: "Si usted
fue
testigo de un delito y lo oculta, pues es cómplice de
ese delito".
A pesar de que está a las claras de donde viene el
modelo de la nueva ley, el ministro aseguró que el
decreto del Servicio de Inteligencia y
Contrainteligencia es una entidad pura "que no copia
ni a la de Cuba ni a la de Estados Unidos".
Para que no haya duplicados, la nueva ley reemplaza a
dos agencias de inteligencia del gobierno, la
Disip,(la policía secreta) y el Directorio Militar de
Inteligencia.
Ahora actuarán cuatro nuevas agencias, dos bajo el
ministerio de Justicia, y otras dos bajo control del
ejército.
ALERTA
Los grupos de
derechos humanos, tanto dentro como
fuera de Venezuela, están muy alarmados con la nueva
ley y la describen como ilegal, dentro de los
conceptos de la constitución venezolana de 1999.
---Patricia
Andrade, de la entidad Venezuela
Vigilante, indica que la nueva ley es terrible e
invita a leer declaraciones de diferentes
jurisconsultos en su pagina web.
---Rocío San Miguel, presidenta de la Asociación Civil
"Control Ciudadano", denuncia que la nueva ley "te
obliga a volverte sapo (delator) en términos
compulsivos y nadie queda exento de caer victima de la
ley...hasta la propia familia".
---El abogado Juan Martín Echeverría se muestra
alarmado y estupefacto que las nuevas ordenanzas
puedan recabar pruebas sin control del poder judicial.
Recalca que
el texto de la ley es inconstitucional y
"la indefensión es absoluta frente al poderoso
régimen".
---El general retirado Francisco Usón señala a El
Nacional de Caracas que los estatutos "castigan, no
sólo a la persona que reveló el dato, sino a todo
aquel que tenga conocimiento de ella. Equivale a la
ley mordaza, pero para la ciudadanía en general".
---Liliana Ortega, directora de "Cofavic", Comité
de
Familiares de Víctimas, señala que el gobierno
"intenta establecer el Estado policial, donde nos
estaremos vigilando unos a otros en aras de un
concepto de seguridad de la nación que no está
definido".
La activista advierte que con la nueva ley se ha
creado en el país "una inseguridad jurídica tremenda,
donde todos somos sospechosos y objeto de vigilancia".
LA PRENSA
Como decía,
el rigor mayor será para el gremio de los
periodistas opositores al régimen.
La situación es tan grave que permite que las
autoridades que consideren como confidencial o secreta
las informaciones que publican periodistas y políticos
pueden aplicarles "sanciones y responsabilidades
civiles, penales y administrativas".
ERRORES
---Para el jurista Alberto Arteaga, la Ley de
Inteligencia y Contrainteligencia es la expresión de
un derecho penal de guerra y un instrumento poco
inteligente que atenta contra el debido proceso.
Arteaga señaló que el primer error de las nuevas
ordenanzas es que el régimen no puede dictar normas
que deriven del desarrollo de derechos consagrados en
la Constitución, los cuales son propios de la Asamblea
Nacional.
El abogado afirma que la Ley de Inteligencia y
Contrainteligencia "es un paso más en el cerco que se
ha tendido a los derechos del ciudadano. Propio de un
Estado policial y autoritario".
Según el abogado, el periodismo de investigación,
que
busca la verdad, que ha revelado hechos gravísimos, es
perjudicado por el mantenimiento de la seguridad y la
estabilidad.
El jurista califica de graves las declaraciones del
ministro Rodríguez Chacín, al revelarse que con la
nueva ley la policía puede actuar sin orden judicial
por la sospecha e intenciones de cometer un delito.
Arteaga especifica que las nuevas ordenanzas fomentan
la subcultura de la delación y sanciona a quienes se
niegan a hacerlo con penas de privación de la
libertad.
---Magali Vásquez, abogada penalista y profesora de
Derecho Penal y Procesal de la Universidad Católica
Andrés Bello, Magaly Vásquez, expresa que la ley es
"extremadamente represiva" y puede ser utilizada como
"un instrumento de persecución".
A su juicio, la nueva ley "va en contra de la
Constitución de 1999" porque "quita atribuciones"
que
pertenecen "constitucionalmente" al Ministerio
Público.
Las nuevas ordenanzas otorgan "valor probatorio a
actuaciones policiales que se realizan sin control de
ningún tipo", y además, consideran válidas
en un
juicio "pruebas en las que no hay una intervención
judicial".
Vásquez acota que la nuevas disposiciones establecen
"pocos controles" que garanticen la seguridad jurídica
de personas "que podrían ser víctimas de la ley".
Magali Vásquez advierte tambien, como muchos otros
abogados,que la ley abre la posibilidad a que en
Venezuela se constituyan grupos similares a los
"Comités de Defensa" cubanos, en los que "las
personas
naturales deben cumplir" con tareas de vigilancia y
suministro de información a las autoridades estatales.
"La ley -dice- considera como órgano de apoyo"
incluso
"a las personas naturales y a las comunidades
organizadas", y los individuos que no cumplan "serán
responsables conforme a la Ley de Seguridad y
Defensa"..
La jurista alertó que la nueva ley "puede afectar
seriamente al periodismo de investigación y al derecho
de libertad de expresión", porque parte de la premisa
de que "debe haber una reserva de la actividad
investigadora por parte de los medios".
Además, consideró que la Ley de Inteligencia y
Contrainteligencia aprobada el pasado 28 de mayo
"afecta a una serie de garantías procesales de
personas" ya que, a su juicio, no se garantiza el
"derecho a la defensa y al debido proceso".
EL IMPULSO
En su editorial
del 2 de junio, el diario "El Impulso"
de Barquisimeto sintetiza el horror y la impotencia
que sienten los que luchan por la democracia y las
leyes en Venezuela:
En su texto
dice:
"El carácter hostil, así como la capacidad de
malevolencia de este gobierno, son infinitos.
El perverso mecanismo oficial pareciera estar
programado para arrebatarle al país toda posibilidad
de reposo, de estabilidad, de entendimiento y entrega
diaria al estudio y al trabajo creador".
"Una mente siniestra, ociosa, desentendida
descaradamente de su responsabilidad de gobernar, no
cesa de maquinar la forma de propagar tormentos, de
agitar el espíritu colectivo cada vez que pareciera
serenarse, mediante una nueva intimidación, un nuevo
despojo. Todo, desde su insolente estilo de ejercer el
poder".
"Ahora se apela al recurso más disociador y enfermizo
que pudo habérsele ocurrido al mandamás, en sus
estériles delirios de sometimiento: el de pretender
convertirnos a los venezolanos en un indigno tropel de
soplones, prestos a delatar cualquier asomo de
perturbación disidente".
"Los antecedentes de esta paranoia inquisidora no son
nada edificantes. Stalin creó un vasto y sofisticado
aparato policíaco destinado a husmear el más mínimo
palpitar de antipatía dentro de su imperio. En la
cortina de hierro caribeña, Cuba encargó a los Comités
de Defensa de la Revolución la tarea de procesar las
denuncias de aquellos hechos, actitudes, y hasta
presunciones de pensamientos, que parecieran
contrarios al espíritu de la revolución".
"Esa misión le ha sido confiada, aquí, al entrar
en
vigor la Ley del Sistema Nacional de Inteligencia y
Contrainteligencia, a órganos encubiertos con los
cuales, se espera, todo ciudadano, empresa u
organización no gubernamental, deberá estar prevenido
para "cooperar", tan pronto le sea notificado".
"Negarse será atentar, dice la ley de marras, ya
promulgada, "contra la seguridad, defensa y desarrollo
integral de la Nación". Y esto acarreará pena
de dos a
cuatro años de prisión, en lo concerniente a los
particulares, y de cuatro a seis años en lo tocante a
los funcionarios públicos".
"No se requiere orden judicial o fiscal alguna para
esta persecución en caliente. Una especie de
suprapolicía, fisgona y además "subversiva",
podrá
actuar a la libre, es decir, sin las ataduras de
formalidad que imponen los derechos humanos y el
debido proceso, con sólo arribar a la conclusión de
que los hechos que averigua lo ameritan, si son
"definitivos o irreproducibles, o exista temor fundado
de su extinción o desaparición, o resulte inminente
la
comisión de un delito".
"Avanzarán los nuevos sátrapas de esta aviesa
"inteligencia", con la misma frescura con que los
libertinos del Instituto Nacional de Tierras (INTI)
acopian autoridad para juzgar, a su antojadizo saber y
entender, si un predio al cual le han puesto la vista
es "ocioso" o no".
"Quizá sea necio preguntarlo, pero ¿acaso dirán
esta
boca es mía, frente a barrabasada tan descomunal, el
Tribunal Supremo de Justicia y el Ministerio
Público?".
"La ley recaerá sobre "toda persona en el desarrollo
de sus actividades, dentro o fuera del territorio
nacional, que posea o tenga acceso a información de
interés estratégico". El Ejecutivo nacional podrá
valerse de "cualquier medio" para "la obtención
y
procesamiento de información" por parte de "personas
o
empresas, públicas o privadas, nacionales o
extranjeras".
"Sometido a la rectoría del Ministerio del Interior,
en el ámbito civil, y del Ministerio de la Defensa, en
lo militar, estos cuerpos de inteligencia y
contrainteligencia tendrán una tarea tan amplia y
dispersa como la de "identificar, prevenir y
neutralizar toda actividad interna o externa ejecutada
por cualquier factor que pretenda atentar contra el
orden constitucional y las instituciones
democráticas".
"Es una ley propia de atorrantes. Es una iniciativa
oprobiosa. Una forma de "cooperar" sería sugerir
que
si buscan a un perturbador de la democracia deberían
comenzar por donde todo el mundo sabe".
Fin del editorial de El Impulso.
Como se ve,
las cartas estan echadas sobre la mesa.
El venezolano ya no debe tener la menor duda sobre lo
que le espera.
Como señala otros de los e mail recibidos desde
Venezuela, atribuido jocosamente a Hugo Chávez:
"Con esto tengo suficiente, lo que se me ocurra, ya se
los comunicaré en Aló...Aló Delincuente".
GRAVE CONCLUSION
El texto de
la nueva ley es inconstitucional, pero
¡que importa!
Como decía en otras crónicas, el régimen de
Hugo
Chávez se basa exclusivamente en el slogan "El fin
justifica los medios" y si ha llegado hasta aquí,
aplicar la ley con toda su fuerza será cosa de niños.
Desgraciadamente, Venezuela pagará muy caro su precio
a disentir.
Angélica
Mora, analista de La Nueva Cuba. Trabajó como jefa de corresponsales
en Radio Martí. Creó y dirigió el programa "Ventana
a Cuba" en La Voz de América, VOA. Periodista en varios medios
de prensa hablada y escrita en Chile y Venezuela. En Venezuela estuvo
destacada ante el Congreso y el Palacio de Miraflores por Radio Caracas Televisión,
RCTV. Fue periodista en el Diario El Nacional de Caracas. En Estados
Unidos fue corresponsal para RCTV y el Diario El Nacional. En 1984 recibió
la condecoración Andrés Bello otorgada por el gobierno de Venezuela.
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