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EL APARTHEID; ESE FANTASMA
QUE RECORRE LAS ISLAS DE CUBA
Por Adalberto Ranssell-Levis *
Colaboración
España
La Nueva Cuba
Junio 9, 2007
Ni ambigüedad, ni ficción, ni equívoco, apartheid
duro y sin máscaras. Así reciben en los aeropuertos
de las islas a los cubanos de ultramar. No hay incertidumbre en
el sin sentido, en esa expresión que esbozan tanto en la
práctica como en la forma las autoridades aduaneras cubanas.
Es imposible ignorar aquello que segrega y humilla, es improbable
no saber lo que se alza visible y da con alevosía e irrespeto
y tiene presencia amplia y plena. Ni pudor ni acato a las normas
más elementales de convivencia entre individuos o a las leyes
internacionales. Burdo desprecio hacia el hombre nacido en las islas,
anacronismo. Visión terrible que desde el inicio nos muestra
al cancerbero castrense. Es pues, el aeropuerto de Cuba, el inicio
de un viaje al infierno. Todo cubano que regresa a la patria seguramente
experimentará esa constante de temor y de sufrimiento que
padece el pueblo, ese deseo conmovedor en la gente de las islas
de huir hacia algún lugar. Si bien no todos denunciamos ante
el mundo aquello que es horrible. Yo me siento en la obligación
moral de hacerlo.
Algunos cubanos
del exilio faltos de una Ética positiva, de un proceder a
la altura de las circunstancias, no hacen más que callar
e inhibirse a la hora en que deben exigir que se les respete y de
igual manera que sean respetados los hombres y mujeres de las islas.
Contrariamente no se manifiestan, ni perecen advertir el insulto,
ni desaprueban con claridad la política oficial, y
aun peor, hay unos que van a las islas sólo a pronunciar
sus objetos, a especular con sus dólares o Euros, así,
como si de pavos reales se tratase, dispuestos a viciar con dinero
y trapos la carne y la moralidad. Los Hunos y los Hotros; iguales
de bárbaros e inmundos, despreciables, enemigos del decoro
y sin duda hacedores y colaboradores del apartheid en Cuba.
No estoy tejiendo
una historia a partir de noticias que un cronista imparcial ha expuesto
en algún periódico español, portugués
o galo. ¡No!, estoy hablando de mis vivencias, de mis aventuras
y desventuras en Cuba, de lo que no nos revelan los medios de difusión
masiva en estas naciones de primer orden, donde supuestamente la
libertad y la democracia tienen su casa. Estas, socarronamente y
por intereses espurios encubren la realidad. El ignominioso apartheid
a la cubana queda velado tras cortinas de humo. Sostener a cualquier
precio las buenas relaciones con el gobierno isleño, con
el fin de mantener los negocios en las islas e incrementarlos, hace
posible que esbocen a raudales talante y comprensión hacia
el régimen castrense. Sobre destacando en este sentido la
diplomacia española, con su "insumiso" ministro
de relaciones exteriores, señor Moratinos.
Eran las 19:00 horas del martes 13, mayo de 2008, yo bajaba del
avión con la certeza que en pocos minutos podría ver
a la familia y a los amigos. Cargaba en las maletas y en el bolso
de mano unos 52 Kilogramos de misceláneas, medicamentos y
otros útiles personales, así como medicina y ropa
para regalar. Todos estos bienes no rebasaban el peso permitido
por la compañía aérea Martinair, procedente
de Holanda, el peso de mi equipaje siempre fue respetuoso con el
máximo aceptado tanto por Martinair como por la Airlines
KLM Royal Dutch que me trasladó en el vuelo KL1664 de Barcelona
a Ámsterdam. Este casi bojeo por el mundo me costó
unos 500 Euros más de lo que hubiese pagado por un billete
desde Madrid o desde Barcelona a La Habana. Y puedo asegurar que
no solventé el viaje con esa suma de dinero por deseo de
conocer al país de los tulipanes, sino porque era la única
oferta que me permitía transportar 56 kilogramos de equipaje.
Ingenuidad de ingenuidad, el saber que no me gravarían con
más impuestos en la Terminal aérea de transito en
Ámsterdam, no me eximia de cumplir con el reglamento aduanero
que las autoridades castrenses han preparado exclusivamente para
los cubanos de ultramar. Los extranjeros pueden pasar en la practica
con todo el peso que les permitan las compañías aéreas,
algo que por supuesto, es lógico, ahora, lo inverosímil
e inaceptable, lo difícil de creer y mucho menos de consentir
es que nosotros, los cubanos, por una <<ALTERNATIVA DE VALORACIÓN
AL PESO>> aplicada de manera vejatoria, con una clara exposición
de endofobia, de marginación, segregación y exclusión,
nos permiten solamente llevar a Cuba <<25 KILOGRAMOS de misceláneas,
tales como confecciones, calzado, artículos de tocador, de
aseo personal, de perfumería, lencería y bisutería,
considerados como efectos personales, más 5 kilogramos de
misceláneas que se consideran importación exenta de
pago, lo que hace un total de 30 kilogramos.>> Excederse en
el peso equivale a pagar por cada kilogramo 10 dólares USA.
Los cuatro cubanos
que pisamos el suelo del aeropuerto <<Juan Gualberto Gómez>>
fuimos abordados por una horda de corsarios y piratas, uniformados
con ropa de color azul grisácea y con el logotipo de identificación
en la camisa: <<ADUANA GENERAL DE LA REPUBLICA>>. Después
de un irrespetuoso; -eeh tú, ¿eres cubano? Venga pá
acá. Nos vimos obligados a pesar nuestro equipaje y a pagar
el "sobre peso" o a dejarlo pendiente de pago entre uno
y cinco días. Que es el plazo, pues trascurrido ese tiempo,
todos los bienes pasan según la morralla de Castro a ser
propiedad de la "REVOLUCIÓN CUBANA".
Mi indignación,
mi confusión, mi no saber que hacer, ni que callar desembocó
en una incontinencia verbal. Espeté sin mucho preámbulo
lo que consideraba y veía necesario: -Esto es un atraco,
un claro abuso, una segregación, un apartheid sin tacha.
Prefiero regresar a España ahora mismo o que me encierren
antes que me obliguen a comprar mi propia mercancía y que
todos mis derechos sigan siendo pisoteados, porque mis derechos
y mis deberes han de ser los mismos que tienen los demás
pasajeros. Lo absurdo y lo inescrupuloso aquí se dan la mano.
Estoy siendo marginado, segregado en la puerta de mi propio país.
-¿Qué diferencia existe entre un cliente francés,
portugués
y yo? ¿Y por qué a los que
nacimos en Cuba nos aplican reglas vejatorias, discriminatorias,
abusivas, endofobicas?
Aparecieron
leyes, explicaciones, lo absurdo en su estado más puro. Lo
más coherente que pudieron alegar fue que; <<esto se
hace porque los extranjeros, es posible que sigan viaje a otros
países y que ustedes no, además es normas de la aduana,
aprobada por el gobierno y el ministro del ramo, ¿qué
podemos hacer?>>
Las seis horas
que aproximadamente consumí espetándole todo cuanto
creía, hizo posible que se personaran en el lugar agentes
de la Policía Nacional, oficiales de la aduana. Al fin, y
ya pasada la una de la madrugada, casi afónico y amenazado
por la autoridad decidí abandonar la puerta del infierno.
La Cuba profunda y quejumbrosa se abrió ante mí, las
islas de los círculos, aquellas donde aún el Internet
o películas como la Guantanamera no son aptas para el público,
aquellas donde aún se realizan Congresos de Escritores y
Artistas, pero donde el arte sigue siendo arma de la dictadura y
donde lo que éticamente fortalece al hombre deconstruye a
la "Revolución". El oficialismo acomoda sus leyes
contra el derecho natural de los hombres, identificándose
con la perversión, la intolerancia, el encierro. El inmovilismo
deshace a la virtud, vilipendia y enferma a la sociedad e imposibilita
emprender con éxito un proyecto verdaderamente democrático.
Adalberto
Ranssell-Levis nace
el 16 de diciembre de 1960 en la Villa del Undoso (Sagua la Grande),
urbe situada en el centro norte de Cuba. Cursó estudios (C.I.M.)
en la Centro de Enseñanza Superior Militar Comandante Arístides
Estévez. Además ha realizado postgrados de literatura
y es Diplomado en Pensamiento Cultural. Posee premios literarios como:
CASIMBERO Y MEMORIAM (año 2000) convocado por la
Casa de Cultura de Santo Domingo, además el primero y segundo
premio provincial de Villa Clara y nacional en el mismo año
con la estrofa de Espinel en el encuentro de TALLERES LITERARIOS.
Ganó el evento nacional de poesía COPA CON ALAS
en 1994 con la obra SUBID AL MONTE
Y REEDIFICAD LA CASA,
el evento fue asistido por la Academia de Ciencias de Cuba. Otro de
sus trabajos en 1997 recibió el principal galardón en
el concurso nacional PEDRO MARRERO auspiciado por la Centrar
de Trabajadores de Cuba (C.T.C.). En Moncofar, (España) 2004
mereció el galardón principal en el concurso DÍA
DE LA DONA siendo editada su otra ODISEO, FUGACES APARIENCIAS
en una Recopilación Poética de varios autores
(año 2006). De igual manera es relevante su obra en convocatorias
internacionales, ganando el CIUDADA DEL CHE-1999, concurso institucionalizado
por la UNIÓN NACIONAL DE ESCRITORES Y ARTISTAS DE CUBA. (UNEAC)
-Usurpado-. Así en el año 2001 consiguió el segundo
premio en la categoría de EPÍSTOLA en el concurso EL
HERALDO, realizado por Las Bibliotecas Independientes de Cuba.
Su libro EL VINO Y NO LA ETIQUETA triunfó en el
evento literario VILLA DE JÉRICA en el 2004. Publicó
en el 2001 un libro de versos en Estados Unidos titulado Y VOVERÁ
LA LUZ COMO EL ALBA obra que ya había merecido el premio
ESPUELA DE PLATA en el evento organizado por el MOVIMIENTO REFLEXIÓN
Y EL CENTRO DE ESTUDIOS PARA UNA OPCIÓN NACIONAL. Artículos
periodísticos suyos han sido publicado en el periódico
El Veraz de Puerto Rico y en la página Web del
diario Asturias Liberal. En estos momentos posee varios
libros de poesía inéditos, tiene en proceso de creación
una novela (LOS SERES QUE ME HABITAN) para julio de 2007
saldrá a la luz, en España, su libro de poesía
(décima espinela) ODISEO, ALIENTO DE CONFINES.
Reside en España desde el 2001 en calidad de desterrado.
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