EL RÉGIMEN DESPEDIRÁ
A 89,000 TRABAJADORES
DEL MINISTERIO DE AGRICULTURA
QUE CALIFICA DE "IMPRODUCTIVOS"
ABC
España
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José F. Sánchez
Analista
Director
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Noviembre 11, 2009
El Ministerio de
Agricultura cubano anunció ayer una reducción del personal
improductivo de este sector que afectará a 89.000 trabajadores,
es decir al 26% de los contratados. El reajuste estructural incluye
el cierre de 83 empresas agropecuarias y despidos en el 10% de la plantilla,
en especial entre los altos cargos, informa Europa Press.
El Gobierno de la isla emprendió en 2007 una reorganización
de su capital humano que determinará el cierre de 83 empresas
del sector y la transformación de 473 unidades productivas ineficientes
con reiteradas pérdidas económicas, aunque no afectará
a las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC),
según informó el diario oficial «Granma».
Al menos un 10% del personal contratado será despedido con el
objetivo de aumentar la productividad, reducir las importaciones, disminuir
dirigentes y funcionarios, sustituir los departamentos por especialistas
y técnicos, así como convertir las Granjas Estatales en
Unidades Empresariales de Base. En este sentido, 2.000 de los 7.316
trabajadores cualificados que trabajan en la agricultura cubana serán
recolocados para sacar el máximo partido a sus conocimientos,
de modo que más del 80% se integrará en las unidades de
base y en las delegaciones municipales, una estructura que todavía
se halla en su fase primaria.
Reducción de altos cargos. La propuesta de reestructuración
agraria ya ha sido ensayada en La Habana con 17 empresas, cuyos datos
evidenciaron que reduciendo los altos cargos de 57 a 26 los resultados
mejoran, según explicó el director de Trabajo de la Agricultura,
Francisco Torres.
Los resultados iniciales de las empresas involucradas en el ensayo,
sin ser todavía óptimos, demuestran la efectividad de
esta reorganización y la necesidad de extenderlo a las provincias.
Según explicó el viceministro de Agricultura, Alberto
Naranjo, «hay claridad y comprensión de trabajadores y
dirigentes».
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