«Este sistema no da para más.
Las medidas de ahorro
no servirán de nada
porque el daño es estructural.
Cuba vive del crédito
que ya lograba con dificultad,
porque no lo devolvía,
y ahora es aún más difícil obtenerlo."
LA CRISIS MUNDIAL
DA EL PUNTILLAZO
A LAS "REFORMAS" ECONÓMICAS
DEL RÉGIMEN
DE LOS GENERALES-EMPRESARIO

...culpa
de un sistema que ha degenerado
hasta el extremo de que el 80% de los alimentos
tengan que ser importados
Humberto Montero
Madrid
La
Razón
España
Infosearch:
José F. Sánchez
Analista
Director
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Julio 4, 2009
-En la mayor de las Antillas, la vida está esposada a una cartilla
de racionamiento. Si hoy se despertara allí, como un ciudadano
más y no como un despistado turista, dispondría del siguiente
kit de supervivencia: una pastilla de jabón y otra para lavar
la ropa cada dos meses (ninguna limpia lo que se espera), un puñado
de arroz para todo el mes, un vaso de aceite de soja del tamaño
de una caña, medio kilo de pollo (la mayoría hueso), y
100 gramos de café que nunca podrá tomar con leche porque
el «oro blanco», en polvo, se reserva a los menores de 7
años. Además, unos 300 gramos de frijoles al mes y un
paquete de carne, presuntamente de res, mezclada con soja en tal proporción
que casi nadie se atreve a comerla, otros 300 gramos de pescado que
habrá de cambiar por otros 200 gramos de pollo ya que, pese a
estar rodeado de uno de los mares más ricos del mundo, misteriosamente
los peces esquivan los mercados. Para completar la dieta, se le darán
300 gramos de guisantes, la mitad de lo que se ofrecía meses
atrás, como consecuencia de un nuevo racionamiento. Cualquier
«capricho» extra deberá pagarlo con los 20 dólares
al mes de que dispone. Y rece para que no llegue otro huracán
que adelgace aún más su cartilla. Esto es Cuba y todo
puede empeorar. Sin ir más lejos, los 11,2 millones de cubanos
participantes en este «reality» de pesadilla viven con el
temor a que sus «tesoros» se pudran durante uno de los apagones
que dejan sin corriente sus neveras.
Hace casi un año, tras abrir las puertas a tímidas reformas,
Raúl Castro advirtió a sus compatriotas de que venían
tiempos difíciles y les pidió que no se «acostumbraran»
a recibir sólo buenas noticias. Ya que la ironía no es
uno de los fuertes de los Castro, los cubanos se apretaron el cinturón
hasta casi no poder ni respirar ante lo que se les venía encima.
Los sueños de reforma se quebraron ese mismo día, por
culpa de un sistema que ha degenerado hasta el extremo de que el 80%
de los alimentos tengan que ser importados, la mayoría de EE
UU, con un coste de 1.600 millones de dólares al año,
mientras el 55% de las tierras están en un eterno barbecho.
«Este sistema no da para más. Las medidas de ahorro no
servirán de nada porque el daño es estructural. Cuba vive
del crédito que ya lograba con dificultad, porque no lo devolvía,
y ahora es aún más difícil obtenerlo. La situación
no deja de empeorar y eso se nota porque cada vez entran menos barcos
con las importaciones. De hecho, casi no llegan ya», explica a
LA RAZÓN Óscar Espinosa Chepe, economista y uno de los
75 opositores apresados en la Primavera Negra de 2003. Excarcelado por
motivos de salud, Espinosa no cree las previsiones de crecimiento para
2009, rebajadas del 6% al 2,5%. Tampoco la «blogera» Yoani
Sánchez, que pronostica «un verano incierto y una estampida
migratoria».
Con las tierras arrasadas por herbicidas soviéticos o cubiertas
por el marabú (una zarza casi imposible de erradicar que ha tomado
el 20% del suelo fértil), pocos aceptan trabajar el campo porque
hay que plantar lo que digan los Castro y venderlo al precio que ellos
quieran.
«Hay mucho malestar por las restricciones del consumo eléctrico,
los recortes en la cartilla de racionamiento y los bajos salarios. Han
desaparecido productos como la pasta de dientes y todo hay que comprarlo
en el mercado, pero con 20 dólares al mes no da para nada»,
explica Miriam Leiva, fundadora de las Damas de Blanco y esposa de Espinosa.
Si, como en 2008, los huracanes se sumasen a la crisis, ni el «Ahorro
o muerte» (sustituto del Patria o Muerte) salvará a los
Castro.
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