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"...ahora todos se preparan para lo peor CUBA ENFRENTA SU PEOR CRISIS La isla enfrenta una situación tan adversa como la de principios de los años 90 La Prensa Washington, Estados Unidos Infosearch: José F. Sánchez Analista Director Dept. de Investigaciones La Nueva Cuba Agosto 19, 2009
Fernando tenía un trabajo cómodo en La Habana, Cuba. Era cajero en un banco con aire acondicionado, una buena computadora y almuerzo gratis. Pero eso se acabó. En medio de la mayor crisis económica de la isla en casi dos décadas, el banco desconectó el aire acondicionado y su computadora se descontrola constantemente debido al calor, lo cual molesta extraordinariamente a Fernando y sus clientes. El almuerzo, dice, ahora es una merienda. La causa principal de la crisis es la recesión mundial, que ha reducido la demanda y el precio de los pocos productos de exportación de Cuba, como el níquel, y cerrado fuentes de crédito a un gobierno ya abrumado por la deuda. Si a eso se agregan los problemas internos del país, la reciente afirmación del gobernante Raúl Castro de que los problemas son un asunto de seguridad nacional no parece ser una exageración. Después de
que Raúl reemplazó a Fidel Castro, la mayoría
de los cubanos esperaban algunas mejoras a mediano plazo. Pero ahora
todos se preparan para lo peor, dijo una miamense que regresó
de una visita a la isla y pidió no ser identificada para proteger
a su familia allí. Raúl ha adoptado medidas draconianas
para que la economía pueda sobrevivir la tormenta a corto plazo. Los bancos
se construyen para protegerlos de los ladrones, no para que entre la
brisa, afirmó Fernando, quien pidió que no se publicara
su apellido por temor a represalias del Gobierno. Sin [aire acondicionado]
mi oficina se pasa dos paradas del infierno. Un agrónomo
en La Habana dijo a El Nuevo Herald que muchos proyectos rurales han
sido paralizados por falta de dinero para comprar gasolina. Otro cubano
comentó que en el Ministerio de Agricultura no hay aire acondicionado
desde hace dos meses. Las operaciones policiales contra el mercado negro de alimentos -aparentemente un intento de asegurar que más alimentos lleguen a las instalaciones oficiales- han hecho subir los precios, pero los estantes de muchas tiendas están vacíos, afirman vecinos. Incluso las empresas extranjeras sufren desabastecimiento porque el Gobierno está controlando estrictamente los retiros de sus cuentas. Raúl reemplazó a todo su gabinete económico en marzo y hace una semana la Asamblea Nacional creó la Contraloría General para combatir la corrupción gubernamental. Importación de alimentos Muchos analistas dentro y fuera de la isla afirman que las medidas están muy lejos de lo que es necesario para solucionar la crisis. [Son] mercurocromo y curitas para hacer frente a heridas profundas de rápido desangramiento, escribió el activista miamense Juan Antonio Blanco en su blog Cambio de época. El diario oficial Granma calificó la situación de grave. Cuba ya enfrentaba grandes problemas durante el otoño de 2008, después de que cuatro ciclones dejaron daños por valor de $10,000 millones, equivalente a un enorme 10 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, de 2007. Las importaciones en 2008 aumentaron 41 por ciento, a $14,200 millones, en comparación con el año anterior, mientras que las exportaciones se mantuvieron alrededor de $3,700 millones, lo cual significa que el ya sustancial déficit comercial se disparó 65 por ciento. La importación de alimentos aumentó de $1,500 millones en 2007 a $2,200 millones el año pasado, mientras el Gobierno trataba de reemplazar las cosechas destruidas por los huracanes, según cifras oficiales de La Habana. Entonces la economía mundial se desplomó y secó los mercados de crédito. Los préstamos comerciales extranjeros a Cuba bajaron en $1,000 millones en 2008, según el Banco de Pagos Internacionales, en Suiza, un golpe demoledor a un gobierno que durante los últimos 10 años se ha endeudado cada vez más para pagar importaciones y deudas anteriores, financiación por mora, dijo un economista. Auditores rusos reportaron el mes pasado que Cuba había incumplido tres veces el pago de un préstamo de $355 millones firmado en 2006. Y unas 80 empresas gubernamentales cubanas pospusieron pagos a acreedores extranjeros este año, según Carmelo Mesa Lago, economista experto en asuntos cubanos de la Universidad de Pittsburgh. En momentos en que se espera que las remesas desde el extranjero y los ingresos del turismo no aumenten este año, y el precio del níquel, el principal artículo de exportación de la isla, ha bajado al 25 por ciento del nivel de 2008, las perspectivas para este año son pésimas. Durante el último mes, el gobierno cubano redujo su pronóstico de crecimiento del PIB de 6 a 2.5 por ciento, y posteriormente a 1.7 por ciento, aunque algunos economistas cubanos pronostican en privado una baja a 0.5 por ciento. El país nuevamente enfrenta una situación tan adversa como la de principios de los años 90, reportó la Comisión Económica para América Latina, Cepal, este año. La economía cubana se contrajo 35 por ciento después de la caída de la Unión Soviética y la consiguiente pérdida de subsidios anuales por valor de entre $4,000 y $6,000 millones. Desde que Raúl asumió oficialmente el poder a inicios de 2008, ha empleado reformas a largo plazo con la esperanza de mejorar la productividad y reducir la centralización económica. La iniciativa más
ambiciosa de su gobierno ha entregado 1.7 millones de acres de tierras
ociosas a 82 mil cubanos con la esperanza de aumentar la producción
de alimentos y reducir las costosas importaciones. También trasladó
el control de la notoriamente ineficiente entidad que acopia y distribuye
los productos agrícolas del Ministerio de Agricultura al de Comercio
Interior. La Habana también ha sugerido que está estudiando una mayor apertura para los inversionistas extranjeros y abandonar el costoso sistema de racionamiento de alimentos. Ariel Terrero, economista cubano, incluso sugirió recientemente que el Gobierno ponga una mayor parte de la economía en manos de los productores; por ejemplo, permitir que empleados de las tiendas oficiales de alimentos y ropa manejen sus propios negocios. A pesar de las especulaciones iniciales de que Raúl, al que algunos consideran un pragmático, implementaría un sistema socialista de mercado al estilo chino, sus reformas han sido relativamente moderadas. Su hermano Fidel se mantiene opuesto a cambios más profundos tres años después de la última vez que se presentó en público, según los analistas, y Raúl tiene que saber que abrir la economía cubana a las fuerzas del mercado pudiera alimentar un aumento potencialmente desestabilizador de las desigualdades sociales y económicas en la isla. En un discurso ante
la Asamblea Nacional el mes pasado, Raúl prescribió una
especie de socialismo racional que preserve el sistema político
a la vez que reduce la burocracia, los subsidios y el derroche estatal,
y aumente la productividad y la eficiencia. Pero, para que nadie se llevara una impresión equivocada, añadió una advertencia. A mí no me eligieron Presidente para restaurar el capitalismo en Cuba ni para entregar la revolución, indicó. Fui elegido para defender, mantener y continuar perfeccionando el socialismo, no para destruirlo.
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