|
TRAS IRAN
NUEVAMENTE
ANUNCIAR PROXIMA DESAPARICION
DE ISRAEL
MINISTRO ISRAELI RESPONDE
Y AFIRMA POSIBILIDAD
DE ATAQUE PREVENTIVO A IRAN
PARA DETENER SU PROGRAMA ATOMICO
TORMENTA
POLITICA
EN ISRAEL
CONTRA MINISTRO
QUE RESPONDIO ANTE
AMENAZAS DE IRAN
El País
España
Infosearch:
Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamerica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Junio 9, 2008
Atacar Irán para detener su programa nuclear parece inevitable".
La frase, pronunciada el viernes por el ministro de Transportes
israelí, Saul Mofaz, no sólo ha provocado un aumento
en el ya desatado precio del petróleo. También ha
forzado airadas críticas de los líderes hebreos y
de la Casa Blanca para atajar el efecto de una bravata que ha causado
daño a la política israelí respecto a la gestión
del expediente atómico iraní.
El primer ministro,
Ehud Olmert, y el Ministerio de Defensa criticaron ayer las palabras
vertidas por el ex jefe del Estado Mayor. El portavoz de Olmert,
quien aboga por reforzar las sanciones económicas, lo dijo
veladamente: "La posición israelí quedó
clara durante la reciente visita del jefe del Gobierno a Washington".
La amenaza de Mofaz "hace muy difícil persuadir a más
países para que se sumen a las sanciones" contra Teherán,
lamentó el Ministerio de Defensa.
Proliferan en
Israel los dirigentes políticos proclives al trazo grueso.
Y Mofaz, al que los programas humorísticos de la televisión
tildan como el más macho entre los machos, ha puesto el listón
tan alto como el coste del barril de crudo. También es frecuente
que un ministro se exprese contra las directrices establecidas por
el jefe del Ejecutivo. Es el israelí un sistema político
marcado por un acentuado personalismo y por la lucha descarnada
entre los contendientes. Y en época de crisis, como la presente,
con el primer ministro acosado por el enésimo escándalo
de corrupción, los aspirantes a la sucesión en su
partido (Kadima) y en el Gobierno pierden los papeles.
¿Imprudencia?
¿Irresponsabilidad? "Convertir el asunto más
importante en materia de seguridad estratégica en un juego
político, utilizándolo para la eventual campaña
interna en Kadima, es algo que no debe hacerse", afirmó
el viceministro de Defensa, el laborista Matan Vilnai, quien también
ha sido protagonista de sonadas salidas de tono. Meses atrás
fue objeto de ácidos ataques por advertir de un "holocausto
contra los palestinos".
Mofaz quebró
la política israelí de dejar en manos de EE UU y los
países europeos el manejo del espinoso programa nuclear iraní.
Lo último que desea el Gobierno es aparecer en la primera
línea de la creciente presión diplomática y
económica contra el régimen de Teherán. Olmert
pretende que se imponga un bloqueo naval a Irán, que se prohíba
viajar a sus ciudadanos a países occidentales y que se impida
también que el país importe gasolinas refinadas. Pero
su intención es que Washington encabece la operación.
"En contraste
con la guerra de Irak, para la que EE UU tuvo dificultades en la
formación de una coalición internacional, existe un
apoyo leal en Europa, encabezado por Francia, para impedir que Irán
obtenga armamento atómico. Inconvenientes palabras en Israel
dificultan formar esa coalición", escribía ayer
el analista del diario Maariv Amir Rappaport.
Mofaz se atrevió
a decir que "las sanciones son ineficaces". Y Vilnai replicó
que "esa declaración es inadmisible y muy dañina".
Aconsejó al titular de Transportes que guarde silencio. Una
utopía. Las trifulcas internas tienen reflejo inmediato en
el funcionamiento de un Gobierno de coalición en el que cada
partido toma posiciones ante un eventual adelanto electoral.
Un ejemplo reciente.
Mofaz visitó la semana pasada la meseta del Golán
(ocupada a Siria en 1967) y rechazó su devolución
a Damasco. Que su jefe, Olmert, intente mantener en el más
estricto secreto los incipientes contactos con Siria no le importó.
Sean una farsa o un intento sincero de negociar la paz, son multitud
quienes consideran que el primer ministro tiene los días
contados. Así que los aspirantes a sucederle van a su aire.
.
|