Antonio M. Rivera
 
Evi Jimenez
 
 
 





DISCURSO PRONUNCIADO
POR EL DISIDENTE CUBANO
JULIO SAN FRANCISCO
EN EL II ENCUENTRO CUBANO HISPANO,
EN ALCOBENDAS, EL 7 DE JUNIO DE 2008

HISTORIA UNIVERSAL
DE LA UNIDAD CUBANA

(Llamado patriótico de un disidente desterrado)




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Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamerica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Junio 9, 2008




Discurso de Julio San Francisco en el II Encuentro Cubano Hispano de Madrid

HISTORIA UNIVERSAL DE LA UNIDAD CUBANA
(llamado patriótico de un disidente desterrado)

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL DISIDENTE CUBANO JULIO SAN FRANCISCO EN EL II ENCUENTRO CUBANO HISPANO, EN ALCOBENDAS, EL 7 DE JUNIO DE 2008

Distinguidos invitados,
Estimados ex presos políticos presentes,
Queridos amigos,
Señoras y señores,

Empiezo, como es de rigor, por expresar mi agradecimiento por la invitación al II ENCUENTRO CUBANO HISPANO a su Comité Organizador y, especialmente, al Doctor Guillermo Ponce. Ahora tengo que añadir mis disculpas a todos por el ex abrupto al responder al señor de allá atrás cuando pretendió decirnos cómo y dónde tenemos que hablar de Cuba. (En este instante es interrumpido por un Viva la revolución, se crea una situación crítica en el auditorio y
tiene que esperar a que sea controlada)* y, como cubano al fin, también manifiesto mi gratitud a los asistentes españoles que han hecho suya nuestra causa, en primer lugar, a mis compañeros del Partido Popular.

Cuba y los cubanos sufren sobre sus cansadas espaldas y desde hace 49 pesados años la tiranía de Fidel Castro que prohíbe los partidos de oposición y las elecciones libres y fusila, encarcela o destierra a los opositores, en tanto que ha borrado a lo largo y ancho del país la Declaración Universal de Derechos del Hombre, uno de los grandes logros de nuestra Cultura Occidental, según la mentecatez cruel de Vladimir Ilich Lenin que, con el invento del partido único que representaría el pensar, el sentir y hasta el sufrir de todos los seres humanos de una sociedad, extirpó de la cabeza de los ingenuos, los malvados y los idiotas la posibilidad de la democracia y la libertad.

Cuba y los cubanos acumulan en este tiempo cifras tan alarmantes, vergonzosas e inaceptables para el siglo XXI y los seres sensibles como 3 millones de exiliados cubanos desparramados por todo el mundo, cientos de demócratas fusilados, miles de jóvenes reclutas inútilmente muertos en no menos inútiles guerras aventureras de Fidel Castro en África e incontables jóvenes cubanos devorados por tiburones en el Estrecho de la Florida en busca de la libertad y la democracia en Estados Unidos.

Pero la ignorada y larga tragedia el pueblo cubano debe terminar ya. Sin embargo, no es aún seguro que la larga e ignorada tragedia del pueblo cubano pueda terminar ya.

El tirano populista cubano está grave y su enfermedad lo conducirá ineluctablemente a la muerte y el olvido, pero antes ha orquestado un gobierno encabezado por su hermano, Raúl Castro -copartícipe y coculpable de la misma tiranía- que para los cubanos de dentro y de fuera, en general, es más de lo mismo.

La cincuentenaria dramática realidad cubana sólo puede cambiar sin violencia y sin más sangre y sufrimiento si todos los cubanos residentes en el país y los desparramados por todos los rincones del mundo asumen ya una única consigna: libertad inmediata e incondicional para todos los presos políticos cubanos, estudio de amnistía para los presos comunes que según la Constitución cubana de 1940 no han cometido ningún delito, legalización inmediata e incondicional de los partidos de oposición y celebración de elecciones pluripartidistas y generales en un período no mayor de dos años supervisadas por prestigiosos observadores internacionales.

Cada cubano, cada organización, cada blog, cada página web del exilio debe emplearse a fondo para lograr que cada gobierno, cada institución, cada O.N.G. y cada medio de prensa en todo el mundo exija al unísono a la anacrónica, reaccionaria y mediocre tiranía de los Castro, con toda la fuerza y urgencia que merece y requiere el hondo e interminable sufrimiento del pueblo cubano, libertad y democracia ya.

La tiranía cubana es tan totalitariamente perfecta que los cubanos no podremos sacarla nunca del poder sin una oposición interna y externa cubanas estructuralmente unidas por propósitos, ideología, consenso o simple coalición estratégica, y sin la ayuda del mundo, de los hombres y mujeres, organizaciones y gobiernos libres, de Derechas y de Izquierdas. Está demostrado en medio siglo de heroica lucha contra ella, pero sin unidad organizativa y sin apoyo internacional.

Los demócratas cubanos han luchado durante medio siglo dentro de Cuba, corriendo todos los riesgos, con emblemática valentía, pero sin unidad y sin dinero, mientras que la tiranía los ha combatido con dinero y con unidad. De la misma forma, ambos oponentes han tenido que promulgar sus ideas. El resultado ha sido lamentable para nosotros: poco apoyo internacional a nuestra lucha y reconocimiento planetario para Fidel Castro.

Del lado de acá, el sufrido, patriótico, emprendedor y exitoso exilio cubano que no ha dejado de luchar ni un instante tampoco en 50 años y que, con su trabajo, su voluntad, su disciplina y su talento ha llegado a crear grandes fortunas –de la que yo no tengo parte, lamentablemente-, pero también nos ha faltado la unidad.

Tanto la oposición interna como la externa, ambas importantes y complementarias, han tenido unidad en un solo capítulo de esta Historia: las ansias de libertad y han sido semejantes en una sola página: la constancia en la lucha. Ha llegado el momento –ha llegado hace mucho tiempo- de guardar en la jaba todas las diferencias. Cuando llegue el día de enjuiciar la Historia en el Congreso Cubano Libre tendremos la ocasión idónea de desempaquetarlas todas y sin resentimientos ni odios, con un parlamentarismo objetivo, honesto, inteligente y elegante, -entre cubanos- hablar de ellas.

La hora de Cuba es la hora del Consenso y la Coalición. La hora de Cuba es la hora de la Unidad. Nos separan a los demócratas cubanos –como a los demócratas en todo país- diferencias ideológicas, estratégicas y tácticas, pero en las cárceles cubanas hay patriotas de todas las posiciones, de Derecha y de Izquierda, pro embargo y anti embargo, en fin, cubanos que desean la transición, la democracia y la libertad para nuestro país. Esa tiene que ser la única condición, suficiente y necesaria, como me decían mis profesores de Matemáticas, para unirnos. Quienes no comprendan esto y no apoyen este llamado, por mucho que se hayan arriesgado, por mucho prestigio que tengan y por mucho que amen a Cuba, no aportarán a la victoria, restarán a la victoria.

Dentro de Cuba podíamos tener muchas explicaciones para no unirnos en grandes formaciones políticas, pero en el exilio no tenemos ninguna justificación. Me refiero concretamente a los grupos políticos con programas políticos, no a los grupos de defensa de los Derechos Humanos, ni a las agencias de Prensa Independientes, cuya numerosidad y diversidad garantizan en las condiciones de hoy la gran afluencia de información sobre violaciones y aconteceres.

La Unión Europea del Exilio Cubano considera que es imprescindible que todos los afiliados a pequeños grupos de oposición dentro de Cuba se unan y creen uno, dos o tres grandes partidos -según sus posiciones ideológicas- que constituyan opciones reales de elección para el pueblo cubano -por su capacidad de movilización y sus programas- cuando puedan realizarse las elecciones libres de una transición que con la previsible muerte de Fidel Castro podría venírsenos encima y cogernos desunidos, débiles y desprevenidos. En la unión está la fuerza. Estamos perdiendo tiempo. El Partido Comunista de Cuba no.

Igualmente creemos que el exilio cubano debe organizar y efectuar, también con urgencia, en Miami o Madrid, una Convención Internacional del Exilio Cubano –similar a lo que hicimos en Madrid en años pasados- para emprender y concretar un proceso de unidad externa que nos permita disponer de una organización representativa, poderosa, con liderazgo, prestigio y legitimidad ante el propio exilio, la oposición interna y la opinión pública mundial, capaz de recabar internacionalmente ese clamor por la transición ya. En la unión está la fuerza. Estamos perdiendo tiempo. La diplomacia de la tiranía no.

De esa Convención debería surgir una Delegación Itinerante Cubana del Exilio, integrada por prestigiosos políticos, empresarios y profesionales cubanos del exilio, que concertara encuentros a Alto Nivel en la mayor cantidad posible de países para persuadirlos de la necesidad de la transición inmediata en Cuba y de las posibilidades de inversión para ellos lograda la democracia, así como el compromiso de exigírsela a la tiranía ya.

Basta de tragedia para Cuba.

Que cada hombre y mujer libre y honesto del mundo sepa o recuerde que toda información y todo concepto que se ha hecho hasta hoy sobre la revolución cubana, la realidad cubana, la oposición y la disidencia cubanas, así como sobre el exilio cubano es sólo lo que ha difundido constantemente durante medio siglo el omnipotente y omnipresente aparato de propaganda de Fidel Castro apoyado por sus altavoces en todo el planeta y con el mismo tirano como vocero principal de la monocorde y falsa cantaleta de justicia.

Que nadie más en el mundo siga creyendo que es bueno para los cubanos lo que nunca querría para él y su país porque esa actitud es injusta, es inmoral, es inhumana e insolidaria.

De no procederse de esta forma, la Unión Europea del Exilio Cubano tiene el convencimiento de que podrían esperarnos 50 años más de tiranía totalitaria con iguales o peores consecuencias que las de los 50 transcurridos. No hay hipótesis más optimista.

Esta es mi opinión, entre muchas opiniones que puedan existir sobre este asunto. Sé que hasta que no se demuestre qué actitud nos llevó a la transición, la democracia y la libertad, podría ser tan válida como la contraria –hipotéticamente-, pero en esta es en la que creo por el aval que me da medio siglo de lucha sin final. No será sabia tal vez, pero seguramente es honesta.

¡Todos los cubanos por la unidad en grandes partidos¡

¡Todos los exiliados por que el mundo exija la transición ya¡

¡Todos los seres libres del mundo por que los cubanos también podamos ser libres¡

Muchas gracias

Julio San Francisco
Coordinador de la Unión Europea del Exilio Cubano.

 


 





 


 


 




 



 

 

 

 

 











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