Cuba ha elaborado
un plan para reducir en hasta un 50 por ciento las
importaciones de arroz, uno de los alimentos básicos de
la isla, en los
próximos cinco años, anunció hoy, martes,
el viceministro de Agricultura,
Luis Pérez Lamas.
El programa,
impulsado en vista del alza mundial de los precios de los
alimentos, prevé la recuperación de antiguas áreas
arroceras, incorporar
otras nuevas y aumentar el rendimiento de las tierras, que actualmente
está
en unas cuatro toneladas por hectárea, por debajo de la
cifra de entre 5 y
7,6 que se considera como nivel "bueno", explicó
Pérez Lamas.
El plan prevé
también el "aseguramiento de recursos, inversiones
en
maquinaria, en el mantenimiento del sistema de riego, en aviación
y la
industria", así como los "insumos productivos
como fertilizantes,
plaguicidas o semillas", agregó en declaraciones a
periodistas en el marco
de la inauguración del IV Encuentro Internacional del Arroz
en La Habana.
El viceministro
no mencionó sin embargo el monto de la inversión
prevista
para aumentar la producción arrocera, que este año
rondará las 250.000
toneladas, sino que se limitó a señalar que "hay
un financiamiento previsto
de distintas fuentes por año para alcanzar este propósito".
Cuba produce
actualmente el 20 por ciento del arroz que consume, según
cifras oficiales.
El año
pasado, la isla importó unas 530.000 toneladas, sobre todo
de China,
Vietnam y Tailandia, a un precio que llegó a alcanzar los
1.200 dólares por
tonelada a finales de año.
El costo medio
de producción de una tonelada de arroz en Cuba es
actualmente de unos 400 dólares.
Pérez
Lamas explicó que si bien en un momento, durante la crisis
económica
de los '90, a la isla le resultaba más fácil importar
este cereal debido al
alto coste del mantenimiento de los canales y demás necesidades
de la
producción de arroz, además de problemas como la
sequía, hoy en día, debido
al alza de los precios, "sí es conveniente" incrementar
la producción
doméstica.
El consumo
medio del cubano de arroz, uno de los alimentos más populares
en
Cuba y que no suele faltar a la mesa a diario, es de 60 kilogramos
al año,
según datos oficiales.
En la libreta
de racionamiento por la que los cubanos reciben cada mes una
serie de productos subsidiados, el arroz se entrega a razón
de siete libras
(unos 3,5 kilos) por persona.
En total,
el año pasado Cuba dedicó 1.600 millones de dólares
a la
importación de alimentos, cifra que este año prevé
ascienda a los 1.900
millones debido al alza mundial de precios.
Esta situación
llevó al nuevo presidente cubano, Raúl Castro, a
afirmar que
la elevación de la producción nacional de alimentos
es una cuestión de
"máxima seguridad nacional".
Según
indicó hoy Pérez Lama, para 2008 el Ministerio de
Agricultura ha
"priorizado" programas relativos a la producción
de huevos, porcino,
frijoles, tomate para pasta y diversos tubérculos, además
del arroz.
El viceministro
descartó que Cuba llegue alguna vez a lograr la producción
total de alimentos que consumen sus más de 11 millones
de habitantes debido
a las condiciones climáticas de la isla.
Aun así,
se manifestó optimista de cara a una progresiva reducción
de las
importaciones, que para el año próximo estimó
entre un "5 y 10 por ciento".
El IV Encuentro Internacional del Arroz se produce al mismo tiempo
que la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación
(FAO) celebra una cumbre en Roma para debatir salidas a la crisis
alimentaria mundial.
El momento
para "discutir nuevas experiencias y ciencias" para
incrementar
la producción de arroz "nunca fue tan oportuno"
ante la "incierta"
situación internacional, afirmó el director del
Instituto de
Investigaciones del Arroz de Cuba, Jorge Luis Hernández,
ante los
participantes de más de 17 países en el encuentro,
que se extenderá hasta
el viernes en la capital cubana.