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CHAVEZ CREA EN VENEZUELA
UNA POLICIA SECRETA
CALCADA DE LA CUBA
DE CASTRO
Ludmila Vinogradoff
Corresponsal
ABC
España
Infosearch:
Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamerica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Junio 3, 2008
BOGOTÁ. Los venezolanos que critican y disienten del régimen
deberán afrontar hasta 6 años de cárcel si
se les aplica la Ley del Sistema Nacional de Inteligencia y Contrainteligencia,
que acaba de promulgar el presidente Hugo Chávez, por no
«cooperar» con la policía secreta. La polémica
ley-decreto que lanzó esta semana obliga a toda persona,
empresa u organización no gubernamental a colaborar y mantener
la «confidencialidad o secreto» de la información
o datos requeridos sin previa orden judicial ni participación
fiscal. Y si se opone, se estaría «atentando contra
la seguridad, defensa y desarrollo integral de la nación»,
lo cual podría ser castigado con una pena de 2 a 4 años
de prisión en el caso de particulares, y de 4 a 6 años
para los funcionarios públicos.
El ministro de Interior y Justicia, Ramón Rodríguez
Chacín, aseguró que el nuevo sistema de inteligencia
y contrainteligencia sustituye a la Disip, policía política,
y a la DIM, División de Inteligencia Militar. «Las
nuevas serán organizaciones secretas de verdad». Entre
sus funciones mencionó la de «identificar, prevenir
y neutralizar toda actividad interna o externa ejecutada por cualquier
factor que pretenda atentar contra el orden constitucional y las
instituciones democráticas».
Chávez acusó al «imperio» de atacarlo:
«Ya los grandes medios comenzaron a atacar esta ley, tratando
de confundir y señalando que es una ley represiva, que va
contra el pueblo y los periodistas».
Para la presidenta de la Asociación Civil Control Ciudadano,
Rocío San Miguel, la nueva ley «te obliga a volverte
sapo (delator) en términos compulsivos», y se refiere
a los que han tenido que delatar hasta a sus familiares en los regímenes
dictatoriales. Advierte que el Gobierno busca silenciar a los periodistas
críticos, políticos y activistas de los derechos humanos.
«Intentan aplicar un patrón similar al G-2 y a los
Comités de Defensa de la Revolución que existen en
Cuba como el espionaje social».
Gestapo, KGB o Pinochet
Para el diario «El Nacional», se trata de copiar a la
Gestapo alemana, pero otros la comparan con la KGB, la policía
secreta soviética, la de Pinochet o la de Videla en el Cono
Sur. «Nos deja estupefactos que se recaben las pruebas sin
control judicial ni participación fiscal», admite el
jurista Juan Martín Echeverría. En su opinión,
el texto es inconstitucional y «la indefensión absoluta
frente al poderoso régimen».
El general retirado Francisco Usón señala que «se
castiga no sólo a la persona que reveló el dato, sino
a todo aquel que tenga conocimiento de ella. Equivale a la ley mordaza
pero para la ciudadanía en general». Liliana Ortega,
directora de la ONG Cofavic, señala que el Gobierno «intenta
establecer el Estado policial, donde nos estamos vigilando unos
a otros en aras de un concepto de seguridad de la nación
que no está definido». Y advierte que se ha creado
en el país «una inseguridad jurídica tremenda,
donde todos somos sospechosos y objeto de vigilancia».
Las autoridades que consideren como confidencial o secreta las informaciones
que publican periodistas y políticos pueden aplicarles «sanciones
y responsabilidades civiles, penales y administrativas».
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