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FALLECIO EL DR ARMANDO LAGO
FUNDADOR DEL ARCHIVO CUBA
Elinor J. Brecher
The Miami Herald
Florida
E.U.
Distribuye:
Paul Echánez
Nueva York
E.U.
La Nueva Cuba
Junio 12, 2008
El economista y profesor cubano Armando Lago, quien dedicó
más de una década a documentar las muertes causadas
por la revolución de Fidel Castro, murió el domingo
en el Hospital South Miami.
Lago de 69 años, tuvo un ataque cardíaco el sábado
en su apartamento de Coral Gables.
Incapacitado por una apoplejía desde 1996, también
padecía diabetes e insuficiencia renal, según dijo
Maria C. Werlau, directora ejecutiva del proyecto Archivo Cuba,
que contiene los datos que Lago reunió.
El archivo recoge 15,000 nombres, que incluyen los fusilados, los
ahorcados y los muertos por bombas, los que fallecieron en las cárceles
cubanas, en combate o al escapar de la isla en balsa, los desaparecidos
y los estadounidenses que pelearon contra el régimen de Cuba.
Lago fue coautor de lo que Werlau llama "el histórico
estudio de 1991'' The Politics of Psychiatry in Revolutionary Cuba
(La Política de la Siquiatría en la Cuba Revolucionaria),
sobre el uso de tortura al estilo soviético en hospitales
siquiátricos de la isla.
Al morir, trabajaba en un manuscrito llamado Cuba: The Human Cost
of Social Revolution (Cuba: El costo humano de la revolución
social), un estudio que se resistía a concluir.
Fue cofundador de la organización no lucrativa Free Society
Project, con la que esperaba crear el marco para un proceso de verdad
y reconciliación en una Cuba poscastrista.
Lago nació en La Habana y en 1960 se marchó a Puerto
Rico, ya graduado del bachillerato del colegio jesuíta La
Salle, según informó Víctor Lago, su hijo mayor.
Obtuvo una licenciatura de la Universidad de Puerto Rico, y después
desarrolló una maestría y un doctorado de la Universidad
de Harvard en los años 60.
Se casó con su novia de la adolescencia, Josefina Aballí,
en 1961, y se mudó a Palo Alto, California, para ejercer
como asesor económico en el Stanford Research Institute.
La pareja se divorció en el año 1992.
Lago se trasladó entonces a Bethesda, Maryland, y se convirtió
en profesor adjunto de Economía Regional y Urbana en la Universidad
Católica y presidió la directiva de la Cámara
de Comercio Iberoamericana de Greater Washington.
Fue miembro fundador de la Asociación Para el Estudio de
la Economía Cubana, entidad que presidió entre 1994
y 1996.
En los años 70, Lago conoció a Elena Mederos, una
activista exiliada que fundó la Organización Of Human
Rights, que cabildeaba a favor de los presos cubanos.
"Estaba contagiado' por la causa cubana, y sentía
que eso motivaba su vida... Llegó a dedicarle toda su energía
a eso'', señaló Víctor Lago, quien es abogado
en Lighthouse Point.
El derrame que tuvo en 1996 "fue bastante serio'' --agregó
el hijo--, aunque no le afectó el habla.
Lago, que había sido campeón de natación perdió
el movimiento de su costado izquierdo y nunca se recuperó,
pero la mente le funcionaba perfectamente.
Vendió su consultoría del área de Washington,
D.C., y después dijo al Miami Herald que sus investigaciones
le habían dado significado a su vida.
"Pensé: ¿Qué voy a hacer el resto
de mi vida en una silla de ruedas? '. Pero hallé algo que
hacer''.
Después de haberse mudado a Florida en el 2004, "los
riñones le fallaron'', recordó su hijo, pero
siguió con el trabajo que estaba haciendo. Ya casi había
terminado de escribir el libro pero siempre buscaba una excusa para
que no se publicara, porque eso lo mantenía activo''.
Werlau dice que Lago "recogía todo lo que encontraba''
para la base de datos, pero nunca usó la internet, de la
cual desconfiaba.
"Trabajaba con un programa viejo de Word Perfect, y escribía
con un dedo'', narró Werlau. Sacaba libros de
la biblioteca, pero insistía con la gente hasta conseguir
lo que quería . . . Lo que deja detrás es enorme''.
Además de Víctor, lo sobreviven su hijo Andrew, de
Nueva York; su hija Silvia, de Seattle; y sus hermanos Henry, de
Miami, y Carlos, de Arlington, Virginia.
El velorio se realizará el viernes de 5 a 10 p.m. en la Funeraria
Caballero Woodlawn, 3344 SW 8th Street, seguido de la misa fúnebre
el sábado a las 9:30 a.m. en la Iglesia Católica St.
Raymond, 3475 SW 17 Street.
En lugar de flores, la familia pide que se hagan donaciones al Archivo
Cuba: www.cubaarchive.org.
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