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Bush reiteró que, para que EU
modifique su política hacia la isla y para que Cuba
"se una a la comunidad de países civilizados",
el gobierno debe liberar a los "prisioneros políticos".
CALIFICA
PRESIDENTE DE EE.UU.
DE "GESTOS VACIOS"
LOS LLAMADOS "CAMBIOS"
EN CUBA
Washington
Estados Unidos
DPA
Organización Editorial Mexicana
México
Infosearch:
Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamérica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Mayo 9, 2008
- El presidente
de Estados Unidos, George W. Bush, despreció este miércoles
las medidas tomadas recientemente por el gobierno de Cuba como "gestos
vacíos", e insistió en que Washington no cambiará
su política hacia la isla porque en La Habana sigue gobernando
"el mismo grupo".
"Cuba no
se convertirá en un lugar de prosperidad simplemente suavizando
las restricciones a la venta de productos que el cubano medio no
se puede permitir", afirmó sobre la autorización
de la venta, por ejemplo, de teléfonos móviles.
Bush reiteró
que, para que Estados Unidos modifique su política hacia
la isla y para que Cuba "se una a la comunidad de países
civilizados", el gobierno debe liberar a los "prisioneros
políticos", respetar los derechos humanos "de palabra
y obra" y convocar elecciones "libres y justas".
"Esta es
la política de Estados Unidos y no debe cambiar hasta que
la gente de Cuba sea libre", afirmó Bush entre aplausos
durante la celebración de la Conferencia de las Américas
en Washington.
El presidente
estadounidense envió también un mensaje muy claro
al resto del planeta sobre las falsas esperanzas despertadas por
la ascensión al poder de Raúl Castro en sustitución
de su convaleciente hermano Fidel.
"Algunos
en el mundo se maravillaron pensando que quizá el cambio
estaba en marcha. Yo no lo veo así. Hasta que no haya un
cambio de corazón y un cambio de compasión y un cambio
en cómo el gobierno cubano trata a su propia gente, no hay
cambio alguno".
El inquilino
de la Casa Blanca calificó además de "fascinante"
la posibilidad de conversar por videoconferencia el martes con tres
miembros de la disidencia cubana en La Habana.
Bush aprovechó
la ocasión para presionar una vez más al Congreso,
de mayoría demócrata, para que ratifique el Tratado
de Libre Comercio (TLC) con Colombia. El presidente reveló
que desde que ambos gobiernos firmaron el acuerdo hace 17 meses,
las compañías estadounidenses pagaron mil millones
de dólares en aranceles a Colombia.
"Eso es
mil millones de buenas razones por las cuales el Congreso de Estados
Unidos debería aprobar esta ley", sentenció entre
más aplausos.
Además
de los motivos económicos, Bush mencionó la geopolítica
y la importancia para la seguridad nacional estadounidense que el
acuerdo tiene, con muy especial atención para Venezuela.
"Colombia
se enfrenta al continuo asalto del grupo terrorista conocido como
las FARC, que toma rehenes y asesina a civiles inocentes. Colombia
se enfrenta a un vecino hostil antiestadounidense en Venezuela,
donde el régimen forjó una alianza con Cuba, colaboró
con los terroristas de las FARC y proporcionó santuarios
a unidades de las FARC".
El presidente
estadounidense igualmente instó al Congreso para que apruebe
la "Iniciativa Mérida", por la que Estados Unidos
proporcionará mil 400 millones de dólares a México
y Centroamérica en tres años para combatir el narcotráfico
y el crimen organizado. El Capitolio aún debe aprobar la
partida de 2008, que consta de 500 millones para México y
50 para Centroamérica.
Bush aseguró
que la "Iniciativa Mérida" es la tercera pata de
la estrategia estadounidense contra las drogas: la primera consiste
en combatir la demanda interna, que según él se redujo
un 24 por ciento entre la juventud desde 2001, y la segunda es el
combate al narcotráfico dentro de Estados Unidos, que según
él dio como resultado que 38 grandes ciudades estadounidenses
se cortase el suministro.
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