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DONDE LLEGARAN
LAS "REFORMAS"
DE RAUL CASTRO?
Diario
Las Américas
EE.UU
Miami
Infosearch:
Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamérica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Mayo 5, 2006
- ¿Acaso
es posible que una cazuela para hacer arroz sea
revolucionaria? Ahí estaban, apiladas una encima de otra: arroceras
chinas
vendiéndose por 70 dólares cada una. Junto a ellas,
delgados reproductores
de formato DVD. A lo largo de la bien abastecida tienda de aparatos
electrónicos había computadoras y televisores, así
como otros
electrodomésticos que el gobernante Raúl Castro ordenó
que se pusieran a
disposición de los cubanos ordinarios mediante decreto, o cuando
menos a
quienes pudieran costearlos.
Desde que finalmente reemplazó a su enfermo hermano Fidel,
de 81 años de
edad, en el mes de febrero, Raúl, de 76 años, quien
apareció ante cientos
de miles de cubanos en un mitin con motivo del Día del Trabajo
el jueves,
ha estado ocupado con una andanada de cambios. En las últimas
ocho
semanas, también ha abierto acceso a teléfonos celulares,
levantó la
prohibición que impedía a los cubanos hospedarse en
hoteles de turistas y
otorgó a los agricultores el derecho a trabajar tierra ociosa
con fines
lucrativos.
Hay más en el horizonte, afirman funcionarios gubernamentales,
como el
relajamiento de las restricciones que pesan sobre los viajes al
extranjero, la posibilidad de permitirles a los cubanos la compra-venta
de
sus propios automóviles y quizá, hasta de sus hogares.
Cada uno de estos cambios pudiera ser microscópico si se
contrastan con
los enormes problemas que Cuba enfrenta. Pero, tomados en conjunto,
están
sacudiendo a la estoica isla atrapada en el tiempo.
Nadie sabe con certeza el grado hasta el cual Castro está
dispuesto a
cambiar el país que su hermano le dejó y qué,
si es que lo hay, está
usando como guía. Los esfuerzos de Mijáil Gorbáchov
con miras a
revigorizar el débil sistema soviético dieron paso
a su caída y al
abandono de Cuba. Resulta más inspiradora la mezcla de consumismo
y
política autoritaria ...
y pragmática que desató el crecimiento y reforzó
el mandato del Partido
Comunista en China y Vietnam.
Actualmente, China es el segundo mayor socio de comercio para Cuba,
en
tanto Vietnam es uno de los primeros países que Castro visitará,
con base
en las propias palabras del mandatario, aunque aún no se
ha precisado la
fecha.
Los presidentes de ambos países estuvieron de visita en la
isla el año
pasado y sostuvieron sesiones exclusivas con ambos hermanos Castro.
Analistas de Cuba dicen que Raúl Castro, habiendo sido el
ministro de la
Defensa por largo tiempo, mantuvo vínculos con las fuerzas
armadas de
ambos países y tiene asesores cercanos que conocen bien estos
países.
Este es el modelo asiático, afirmó Robert
Pastor, catedrático de
relaciones internacionales por la Universidad Americana. De
cualquier
forma, las señales que él ha enviado son tan tenues
y tentativas que no es
claro, ni en lo más mínimo, hacia dónde busca
llevar a Cuba o hacia dónde
avanzará Cuba.
Marifeli Pérez-Stable, la vicepresidenta de gobierno democrático
del
Diálogo Interamericano, grupo de análisis estratégico,
dijo: nunca va a
decirlo. Ni siquiera estoy segura que él lo sepa. Sin embargo,
está
siguiendo a China, e incluso más a Vietnam, lo cual
significa que Castro
se estaba ciñendo a un enfoque más pausado Al igual
que en dichos países,
la libertad económica es una cosa, y otra muy diferente la
libertad
política. Con respecto a esta última, el gobierno
cubano ha dado toda
indicación en cuanto a su intención de mantener las
cosas como están.
Los primeros cambios experimentales de Castro ya expusieron por
completo
una incómoda realidad, con potencial desestabilizador, en
un país que
durante 50 años ha sido gobernado como uno de los sistemas
socialistas más
rígidos en el mundo: el hecho de que algunos cubanos tienen
mejores
condiciones de vida, sea debido a las remesas de sus parientes en
el
extranjero, vínculos con la clase gobernante o empresas ilegales
que les
producen ingresos adicionales.
Por ahora, todo parece indicar que su gobierno está dispuesto
a aceptar
esas disparidades, tolerando la noción de diferencias de
clase al tiempo
que sigue ciñéndose a una visión cubana del
socialismo que incluye
subsidios a la comida y cuidado de salud para todos, dicen partidarios
de
Castro en el gobierno.
Otro interrogante pendiente gira en torno a saber si a este enfoque
satisfará o no a los cubanos, quienes rápidamente
se están volviendo más
conscientes de su relativa privación de consumo. Una máquina
para hacer
arroz, por sí sola, cuesta más de tres meses de sueldo
promedio otorgado
por el Estado aquí. Las conversaciones en las calles, lejos
de las filas
de gente que compra lo que apenas está a su disposición,
revelan
inconformidad.
Javier, programador de computadoras, de 25 años de edad,
ya se decidió con
respecto a marcharse de Cuba tan pronto como pueda, con rumbo a
California. Por favor, estos cambios solamente favorecen a
una diminuta
parte de la población, dijo, sentado sobre el muro
costero de La Habana,
con la mirada clavada en el océano.
Nosotros, que nos levantamos temprano cada mañana para
tomar el autobús,
nosotros, que nos hemos sacrificado, no podemos darnos el lujo de
todo
esto, agregó. Me encantaría ir a un lujoso
hotel con mi novia a pasar
una o dos noches. Pero, vamos, sencillamente no puedo. No podría
costearlo, ni siquiera en sueños.
Incluso para quienes sí pueden, es un viaje a otro mundo
que prácticamente
estaba vedado apenas unas cuantas semanas atrás.
Siempre han existido clases diferentes, pero ahora son más
visibles,
explicó Mara Ileana Faguaga, antropóloga que vive
en La Habana y estudia
en la agobiada población negra de Cuba. Ahora, sólo
hace falta ver quién
lleva un teléfono celular.
El modelo de Castro, lo que el diario controlado por el estado ha
denominado más socialismo perfecto, al parecer
equivale a una Cuba con
mayor correlación entre el trabajo que uno pone y la recompensa
resultante.
Una de las acciones de mayor alcance por parte de Castro pudiera
ser su
anuncio relativo a darles a los agricultores el derecho a manejar
tierra
ociosa con fines lucrativos. Cuba gastó 1,400 millones de
dólares el año
en importaciones de comida, y, como consecuencia de los aumentos
en los
precios de alimentos, gastará 1,900 millones de dólares
este año para
obtener 20 por ciento menos de comida, lo cual ha sido calificado
por
funcionarios como una situación insostenible.
Con la eliminación de la añeja práctica relativa
a dictar las decisiones
de plantación desde La Habana, el gobierno permitirá
mayor control de las
localidades, informan funcionarios, y quizá alimento cultivado
en casa.
¿Y qué ocurrirá a quienes no son agricultores?
¿Estaría Castro dispuesto a
expandir el experimento de su hermano mayor, permitiendo algunos
restaurantes y posadas operados por particulares? ¿Y qué
hay de permitir
talleres mecánicos, peluqueras y tutores particulares, todo
lo cual existe
actualmente en Cuba, pero de manera furtiva?
Washington ha descartado las medidas por considerar que no logran
cubrir
el tipo de cambios estructurales que se necesitan en Cuba. Yo
considero
un poco triste que después de 49 años de carencias,
sufrimiento y
represión, el pueblo ahora tenga autorización para
comprar una arrocera,
dijo Carlos Gutiérrez, el secretario de Comercio, cuya familia
huyó de La
Habana en 1960, cuando él tenía seis años.
Nuestra interpretación es que
estamos hablando de maniobras tácticas diseñadas para
ganar un poco de
tiempo.
De hecho, cuando se trata de verdaderamente relajar el control de
la elite
política sobre el poder, Castro no ha cedido mucho terreno.
Ha prometido a
los cubanos ordinarios que digan la verdad con sus críticas
sobre la forma
en que funcionan las cosas, aunque insiste en que la manera apropiada
de
hacerlo es a través de canales del Partido Comunista.
Cuando un grupo de mujeres cuyos parientes habían sido encarcelados
efectuó una manifestación afuera de la oficina de
Castro en fecha
reciente, un equipo de agentes del sexo femenino, con expresión
severa,
llegó para arrastrar fuera de ahí a unas mujeres denominadas
Damas de
blanco.
Cuando las dificultades son mayores, se exigirá más
orden y disciplina,
declaró Castro hace poco ante líderes del partido,
anunciando que
convocaría al primer Congreso del partido en una docena de
años en la
segunda mitad de 2009. Para eso, es vital el fortalecimiento
de las
instituciones.
Castro revocó las condenas a muerte de un número indeterminado
de
prisioneros en esta semana, pero la acción fue descartada
por activistas,
quienes consideraron que era una iniciativa a medias enfocada a
ponerle
fin a la persecución de personas que se expresan en contra
del gobierno.
¿Es posible para Raúl Castro avanzar más
allá del culto a la personalidad
de su hermano Fidel, quien está al mismo nivel de Mao?
preguntó Michael
Green, ex especialista en Asia de la administración Bush
que pertenece
actualmente al Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales,
en
Washington.
Cuba podría resultar más parecida a Corea del Norte,
dijo Green, la cual
emprendió reformas orientadas al mercado en 2002, mismas
que generaron
pocos cambios en las sombrías condiciones allá.
De la misma forma, en Cuba aún prevalece mucha ansiedad.
Una mujer que
solamente dijo llamarse Iris había comprado un teléfono
Nokia con la ayuda
de su novio italiano, pero ahora no tiene dinero para comprar tarjetas
de
tiempo aire. Cuando efectivamente lo tiene, se siente culpable al
pensar
que podría destinar el dinero a la alimentación de
su hijo. Lo que ella
quiere incluso más que cualquier artículo de consumo
es un empleo bien
remunerado que le permitiera costearlas, dijo.
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