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"EN CUBA ESTAMOS
EN UN APARTHEID POLITICO"
Jorge Luis García Pérez "Antúnez"
estuvo 17 años preso por manifestarse
como opositor al régimen.
Con pocos recursos,
intenta contar lo que vive un pueblo
que se atreve a pensar un país libre.
Por Elizabeth
Garrido
Infobae
Infosearch:
Fidel Nuñez
Analista
Jefe de Buró
Latinoamerica
Dept. de Investigaciones
La Nueva Cuba
Mayo 31, 2008
Mientras Hilda
Morejón, madre de Hilda Molina, llegaba a la Argentina luego
de varios años de suplicar permiso para salir de Cuba, en
la propia isla Jorge Luis García Pérez "Antúnez"
y un grupo de opositores a la dictadura eran reprimidos severamente
por decenas de policías que intentaban aplacar el grito de
ayuda internacional.
"Nosotros
somos un grupo de opositores pacíficos que en ese momento
estábamos homenajeando a Pedro Luis Boitel (ver en puntos
importantes). Cuando regresamos a mi hogar para hacer una pequeña
reunión, vimos que había sido rodeado por la Policía
para que nos aterrorizáramos", relata "Antúnez"
en diálogo con Infobae.com desde su hogar en el interior
de Cuba.
Según
el opositor, los efectivos cubanos reprimieron con golpes, insultos,
arrojando excremento a los manifestantes, como lo han hecho en varias
oportunidades. " Fuimos embestidos por la Policía, varias
personas resultaron con heridas graves en el cráneo, por
los palazos que nos dieron. Pero eso no nos va a callar en nuestro
reclamo de una Cuba libre y de la liberación de los hermanos
que están detenidos por pensar distinto del Gobierno".
Días
atrás, un informe realizado por Andrea Sambucetti para C5N
e Infobae.com en la intimidad cruda del pueblo cubano, había
reflejado testimonios similares a los de Antúnez, como pocas
veces se animan a decir los isleños en público.
Lejos del paraíso
Los cubanos estamos en un apartheid político (
)
el cubano tiene que violar la ley para sobrevivir. La pobreza es
extrema y no se pueden afrontar las necesidades", señala
el opositor cubano que destaca que el propio pueblo no puede
acceder a todas las bellezas que se le muestran a los turistas,
desde los hoteles hasta las playas.
Las palabras
de "Antúnez" advierten que "ser cubano en
Cuba es muy difícil" y más aún si el ciudadano
intenta criticar o cuestionar el sistema. Muchos habitantes de la
Isla deben vivir con una doble moral para sobrevivir, ya que saben
que el hecho de expresar opiniones contrarias al sistema imperante
podría significar la cárcel.
El mismo destino
que tuvo Jorge Luis García Pérez cuando decidió
exponer sus ideas opositoras al por entonces gobierno de Fidel Castro.
"Yo estuve preso 17 años por presentar mis ideas públicamente
en una plaza central. Cuando fui arrestado, no sólo me golpearon
y me torturaron, sino que la sentencia ya estaba desde antes de
comenzar el juicio". Los vejámenes nunca se extinguieron
durante ese período de encierro, pero tampoco las ansias
por luchar contra un régimen dictatorial.
Hoy "Antúnez"
no tiene trabajo y, según sus palabras, es discriminado por
sus ideas opositoras. "No puedo siquiera tener una línea
telefónica, ahora cuento con un celular dado por personas
que se solidarizan con nuestra causa. Ni siquiera es posible tener
comunicación por vía postal porque siempre es revisada
por efectivos del gobierno".
"Vivimos
un asedio constante. Somos hostigados por la represión policial
y todo el tiempo quieren llevarnos a prisión. Los medios
de comunicación quieren denigrarnos -afirma Antúnez-
la realidad de Cuba es crítica, estamos en un estado de indefensión
total".
La esperanza
Con un clima desolador, la noticia sobre el permiso para viajar
dado a Hilda Morejon pareció en su momento una posibilidad
de apertura política ante un sistema que restringe la libertad
de sus propios ciudadanos.
"Antúnez"
habla del caso como "cambios cosméticos" realizados
"dentro de un sistema que, todos los cubanos saben, no va a
cambiar porque es fiel a su propio sistema dictatorial".
"Nosotros
estamos convencidos de que no hay una mínima posibilidad
de tener una Cuba libre", sentencia el líder opositor
aunque destaca que "el pueblo se está despertando y
es justamente desde allí desde donde se verán los
cambios".
"Nuestro
pueblo necesita medidas radicales para garantizar los derechos humanos
y que se abra el sistema para las elecciones. Sabemos que el cambio
va a venir desde 'abajo'". Y así concluye "Antúnez"
la breve comunicación telefónica dejando un gran marco
de esperanza pero también de dudas de saber si se podrá
volver a escuchar su pedido de libertad.
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